Mexiquense Radio fortalece su función social

Este 13 de febrero se celebra el Día Mundial de la Radio y Mexiquense radio lo conmemora trabajando y mejorando día a día por por su audiencia

Verónica Veloz Valencia Directora de Mexiquense Radio

 

Verónica Veloz Valencia, Directora de Mexiquense Radio /

En celebración del Día Mundial de la Radio que se lleva a cabo el día 13 de febrero desde 2011, por iniciativa de la UNESCO, es imprescindible reconocer la trascendencia de este medio en los procesos democráticos a nivel nacional e internacional. En este 2024, es precisamente dicha cualidad garante del ejercicio democrático, que la UNESCO conmemora al que quizá sea sin duda el medio de comunicación que con mayor eficacia ha evolucionado ante las nuevas tecnologías.

 

Así, este valor intrínseco de la radio le sigue dotando de un poder único, el de conectar con las audiencias desde diversas aristas que promueven la diversidad de contenidos y la pluralidad de ideas. Si bien hace unas décadas se hablaba de la muerte de la radiodifusión ante el poder de la imagen de la televisión o ante la penetración del internet, casi a la mitad de la presente década podemos afirmar y confirmar que la radio sigue más vigente que nunca amén a su versatilidad y adaptabilidad.

 

Hoy en día, gracias precisamente al internet, los contenidos radiofónicos se han multiplicado. Existen plataformas a las que el usuario puede recurrir para, desde cualquier dispositivo, sintonizar cualquier emisora del planeta, edificando una sencilla construcción mediática capaz de recorrer el globo entero en cuestión de milésimas, ofreciendo desde música hasta debates ideológicos.

 

Quizá, por el momento, la única barrera para continuar con esta Torre de Babel es precisamente el idioma, ya que si bien podría interesarnos escuchar los diferentes puntos de vista de una situación concreta, como pudiera ser la guerra entre Rusia y Ucrania, con sólo conectarnos en un clic a radiodifusoras de cada una de estas naciones, podríamos obtener un panorama más próximo, con el que entenderíamos mejor el conflicto, sin embargo, el problema del idioma limitaría la comprensión de las ideas foráneas, pero, y escúchenme con atención, llegará el día en que la radio derribe este muro, ya sea con traducciones simultáneas generadas en los propios dispositivos móviles o con la segmentación de mensajes, en torno a nuestros intereses.

 

Así, una vez más, con el ejemplo de la contienda bélica ruso-ucraniana, tarde o temprano, quizá con la ayuda de la Inteligencia Artificial, se podrá capitalizar, o como mencioné, segmentar el contenido que queremos con su respectiva traducción. No creo que estemos muy lejos de ese día: El tiempo en que las nuevas tecnologías nos acerquen como humanidad a las ideas transmitidas por este medio de comunicación desde cualquier parte del globo.

 

La música ya lo hace. Con un clic podemos seleccionar una estación de radio brasileña que sólo programe música folclórica o una estación que promueva únicamente jazz de músicos nativos de Nueva Orleans, ¿así que por qué no habría de arribar el momento en que por fin la tecnología nos conecte a todos sin la barrera del idioma?

 

Por otro lado, en este 2024, la UNESCO también promueve el valor utilitario actual de la radio como red de seguridad pública relativamente gratuita y portátil durante emergencias y cortes de energía provocados tanto por desastres naturales como por acciones humanas. Sin duda, el medio de comunicación que celebramos el pasado 13 de febrero se ha tornado en un artículo tan necesario como un botiquín médico, ya que es imperioso para obtener información que podría ser vital. De ahí se desprende un segundo tema muy ad-hoc en estos tiempos de proliferación de fake news: La radiodifusión debe estar hermanada de su uso responsable. No por desacuerdos políticos o enfrentamientos ideológicos se puede decidir el promover informaciones falsas o incompletas, tergiversadas o maliciosamente ocultadas en detrimento de la verdad y peor aún, en detrimento del bienestar de la audiencia. Se requiere un compromiso social para estar ante un micrófono.

 

Igualmente, UNESCO ensalza el continuo valor democrático de la radio, como catalizador de base para la conexión de grupos desatendidos, incluidas poblaciones inmigrantes, religiosas, minoritarias y afectadas por la pobreza; y como un referente instantáneo de la opinión pública expresada en el espacio público bajo los auspicios de la libertad de expresión. De este modo la radio se robustece, ya que trata siempre de aglutinar sin dejar de lado que en este concepto de agrupar también se atienda las necesidades del individuo per se. La radio ofrece identidad cultural e identificación entre los grupos sociales, por ende, debe proseguir como una voz en la conformación de marcos democráticos donde las personas hallen respuestas a sus inquietudes y en su conformación como miembro activo de una comunidad.

 

En este sentido, y profundizando, es también deber de las autoridades proporcionar recursos que generen un mayor auge de radios comunitarias, las cuales atienden en el mundo entero el fortalecimiento de la identidad cultural de regiones y pueblos nativos, dando como resultado el manifestar y promover los valores intrínsecos de las sociedades apartadas de lo que denominamos modernidad, atendiendo también las problemáticas específicas de los integrantes de cada colectividad. Así, las radios comunitarias continuarán sosteniéndose como una herramienta para evitar la invisibilización de grupos minoritarios, sobre todo en lo tocante a grupos de lenguas indígenas, que tienen en este tipo de labor radial un mecanismo para mantener vivas sus raíces y tradiciones.

 

La radio comunitaria debe abrirse también a las nuevas tecnologías. Si bien es un esfuerzo a pasos lentos, no debe cejar el interés nacional e internacional de que el internet sea un derecho humano. De este modo, se podrán instrumentar ofertas como las de los podcasts que actualmente promueven aún más la pluralización, aunque irónicamente, segmenten su mensaje a nichos. Sin embargo, ese es el éxito del podcast, ampliar la oferta radiofónica a grupos de interés, multiplicando el concepto a una potencia infinita en la que el individuo pueda contar con la palabra para generar comunidad.

 

En este sentido, el Sistema Mexiquense de Medios Públicos, en esta nueva etapa, busca fortalecer la calidad de sus contenidos, reforzar los principios de función social y respeto de los derechos de las audiencias, así como tener una comunicación más estrecha con radioescuchas. Nuestra institución cuenta también con un Consejo Ciudadano y una Defensoría de las Audiencias, atentos para seguir escuchando y dando seguimiento a opiniones y propuestas, que recibimos a través de los diferentes canales de comunicación. Son ustedes, nuestra audiencia, quienes hacen la radio, quienes definen nuestros contenidos. La voz de nuestra audiencia es la más importante.

 

México requiere pues de garantizar el acceso de la radio a todos y todas. Debe abrir espacios a la sociedad a través de convocatorias y asesorías que permitan al público tomar los micrófonos para expresar sus inquietudes. No temamos a escuchar a quienes nos escuchan.