RECORDAMOS A “ROCKDRIGO”, MÚSICO TAMPIQUEÑO QUE MURIÓ UN 19 DE SEPTIEMBRE DE 1985

Durante su vida, Rockdrigo González solo grabó un casete casero que se tituló «Hurbanistorias», en 1984.

Toluca, Estado de México, 19 de septiembre de 2022.-

Rodrigo Eduardo González Guzmán, mejor conocido como Rockdrigo González, fue un músico callejero originario de Tampico que se convirtió en parte de la mitología urbana. Llegó a Ciudad de México para cantarle a la calles, al metro y a los asalariados. Sus canciones eran crudas y su único acompañamiento fue el su guitarra, su armónica y su voz descarnada.

El poeta que le cantó a la soledad al estilo de Bob Dylan creció al grado de convertirse en un artista muy querido por el público. Lo llamaban el profeta del nopal. Sin embargo, su fama fue fugaz, pues su voz se silenció para siempre el 19 de septiembre de 1985, cuando el edificio en el que vivía se derrumbó con él dentro durante uno de los terremotos más trágicos en la historia de México.

Durante su vida, Rockdrigo González solo grabó un casete casero que se tituló «Hurbanistorias», en 1984. Después de su muerte, amigos y familiares rescataron decenas de canciones y lograron lanzar tres álbumes más. El último de ellos fue «No estoy loco» y este 2022 cumplió 30 años de existencia.

Una de sus canciones más conocidas es la que dedicó a la estación del metro Balderas. La melodía incluso apareció en la película «¿Y cómo ves?», de Paul Leduc. En el 2011, una placa conmemorativa y una estatua de Rockdrigo González se revelaron en su honor en esta estación.

Rodrigo fue una figura compleja. Tuvo una única hija con Mireya Escalante, Amanda Lalena Escalante, quien también es cantante y todos la conocen por su nombre artístico: «Amandititita». Rodrigo nunca le dio su apellido y los familiares definen esta relación como complicada.

La mayor fortuna de Rockdrigo González fueron sus letras, complejas y muy parecidas al rock. En la década de los 80 fue el impulsor principal del «movimiento rupestre», un colectivo musical en el que diversos artistas expusieron una propuesta en la que solo eran acompañados por su voz, una guitarra, teclado o armónica.

Gracias a su talento se convirtió en un parteaguas para el rock nacional. Después de su muerte su mito creció y diferentes artistas han interpretado sus canciones.

Con información de: elciudadano.com