31 AÑOS DEL LANZAMIENTO DE “SMELLS LIKE A TEEN SPIRIT”, PRIMER SINGLE DEL NEVERMIND, ÁLBUM DE NIRVANA

Después de tres décadas sigue impactando a quienes lo escuchan por primera o enésima vez.

Nirvana en la sesión de fotos de Nevermind en 1991 - Foto: Kirk Weddle.
Toluca, Estado de México, 09 de septiembre de 2022.-

Pocos discos han tenido una repercusión tan importante en el rock para una generación como el segundo disco del trío de Seattle. Si hiciéramos una encuesta para elegir al álbum de rock que más ha marcado a la cultura occidental en las últimas décadas, es probable que Nevermind, de Nirvana, sea el que más votos reciba.

A 31 años de su publicación, sigue impactando a quienes lo escuchan por primera o enésima vez y sigue sonando tan crudo como el primer día, pese a que el subgénero que popularizó, el grunge, tuvo una vida más bien corta.

El 24 de septiembre de 1991, salía Nevermind. Empujado por el inesperado éxito de “Smells Like Teen Spirit”, sencillo que había sido adelantado días antes, el segundo disco de Nirvana se convirtió en el más apreciado por los jóvenes de aquel entonces. En la década del 90, nadie de la hoy llamada Generación X fue indiferente a Nirvana.

 

 

Y eso fue así gracias a Nevermind y a sus singles: el mencionado “Smells Like Teen Spirit”, “Come As You Are”, “Lithium” e “In Bloom”. En el caso de la primera canción, tuvo un video musical que provocó el mismo impacto que el álbum.

Era una nueva era. El mundo estaba experimentando un cambio y se alejaba cada vez más de la definición del rock de los 80”, recuerda el bajista Krist Novoselic.

El atractivo de Nirvana radicaba en sus melodías y su fuerza, inspiradas no sólo en el punk, sino en una amplia variedad de predecesores del rock. Teníamos un conocimiento bastante amplio de la música. No éramos rockeros punk dogmáticos, a pesar de que veníamos de la escena hardcore estadounidense. Nos encantaban los Beatles, los Rolling Stones, Led Zeppelin, Black Sabbath, Black Flag, Flipper. Todo se juntó y eso es lo que tenemos. El documento de eso es Nevermind”, concluyó el cofundador de la banda.

Nirvana venía de “Bleach” (1989), un éxito menor que tuvo mucho impacto en el underground. Luego de “Nevermind”, publicaría “In Utero” (1993) y cerraría su carrera con  “MTV Unplugged in New York” (1994).

El baterista Dave Grohl coincide con la apreciación sonora de su excompañero de banda. “De lo que estoy más orgulloso es de la cruda sencillez de Nevermind”.

Nuestra intención era que algo tan simple fuera casi infantil. Ritmos y patrones fáciles, composición más directa. Mi objetivo era poner a ser air drummers a toda una generación de personas que nunca había estado ni siquiera cerca de una batería. Creo que el hecho de que mi instrumento suene así, tan fácil de asentir con la cabeza, es la razón por la que la gente todavía lo escucha”, dijo.

El hoy frontman de Foo Fighters también revela: “Cuando me uní a la banda, en septiembre de 1990, solo había escuchado Bleach. Me encantó ese disco. Realmente se distingue de toda la otra música que estaba escuchando, principalmente por el sentido de la melodía de Kurt. Había mucho ruido, muchos riffs pesados ​​y mucho punk rock circulando, pero había algo en Nirvana que los diferenciaba. La canción “About a Girl” en Bleach simplemente sorprendió a todos. La banda tenía una gran variedad de dinámicas, no solo musicalmente, sino melódicamente”.

Por qué Seattle dominó los charts al principio de los 90

La salida de Nevermind también impulsó el éxito de otras bandas de la ya experimentada escena grunge de Seattle. Las que más lejos llegaron fueron Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains.

Pearl Jam había publicado su álbum debut, Ten, un mes antes que Nevermind. Sin embargo, fueron las ventas de este último las que catapultaron a Ten a las cimas de las listas. Por su parte, Soundgarden lanzó Badmotorfinger el mismo día que salió Nevermind, pero debió esperar a Superunknown (1994) y el enorme éxito del single “Black Hole Sun” para llegar a un éxito similar.

La estética y el sonido del grunge se opusieron al mainstream de los 80. El rock de Seattle abogaba por guitarras más secas, cercanas al punk, y por aspectos mucho más austeros, lejos de las extravagancias de bandas como Guns ‘N’ Roses, Aerosmith y Poison. Pese a esa aparente sencillez, la mayoría de las bandas estaban integradas por músicos muy virtuosos, algo que las diferenciaba del movimiento punk de fines de los 70.

Entre las demás, Nirvana combinó una sensibilidad pop con una simpleza y un sonido demoledor. Quizás ahí puede encontrarse la clave de su éxito y el porqué de su liderazgo.

De entre las bandas insignia del grunge, la única que sobrevive de forma íntegra al día de hoy es Pearl Jam. Alice in Chains también sigue en activo, pero Layne Staley, su cantante, falleció por una sobredosis en 2002. En 1994 y en 2017 respectivamente, las voces de Nirvana y de Soundgarden decidieron terminar con sus vidas y, con sus muertes, las bandas tocaron su fin.

Con información de unidiversidad.com.ar.