RITA GUERRERO ¿POR QUÉ SE CONVIRTIÓ EN UN ÍCONO DE LA MÚSICA EN MÉXICO?

Desde pequeña, Rita Guerrero estuvo en contacto con la música, ya que su papá era un trompetista y le enseñó algo sobre guitarra.

Foto: Cuartoscuro
Toluca, Estado de México, 19 de mayo de 2022.-

La cantante y actriz mexicana Rita Guerrero nació un 22 de mayo de 1964 en Guadalajara, Jalisco. Fue vocalista del grupo Santa Sabina y después se dedicó a la música barroca y virreinal con la banda de rock Ensamble Galileo. A causa de un cáncer de mama, murió a los 46 años de edad, el 11 de marzo de 2011 en la Ciudad de México.

Todos la recuerdan por su enorme trayectoria como la vocalista y frontwoman de Santa Sabina. Sin embargo, además de su paso por la música –con distintos proyectos o bandas en los que estuvo colaborando–, también incursionó en otros medios como el teatro, el cine y la televisión. Como dirían por ahí, Rita fue una artista en toda la extensión de la palabra

Además apoyó a diferentes grupos sociales de México como el Ejército Zapatista Liberación Nacional y a la izquierda del país. Su última participación como actriz de telenovelas fue en 1986, en ‘Martín Garatuza’.

En el mes de su natalicio hacemos tributo para ella, para recordar todas las cosas enormes que hizo para que muchas chicas en la actualidad, tengan la oportunidad de expresarse a través del rock y el arte. Si a ustedes se les ocurren más razones, no duden en comentarlas.

Desde pequeña, Rita Guerrero estuvo en contacto con la música, ya que su papá era un trompetista y le enseñó algo sobre guitarra. Después uno de sus 10 hermanos le regaló un piano para que lo aprendiera a tocar.

A la edad de 9 años, perdió a su padre, siendo él quien despertara su gusto por las artes, especialmente la música.  En un inicio, cuando Rita Guerrero se mudó de su natal Guadalajara a la Ciudad de México, su plan era convertirse en actriz de teatro, aunque ya tenía conocimientos musicales gracias a su padre. Es por eso que al llegar a la capital chilanga entró al Centro Universitario de Teatro de la UNAM, pero en ese lugar conocería a Los Psicotrópicos, un grupo de jazz experimental donde estaban Jacobo Lieberman, Alfonso Figueroa, Pablo Valero y Patricio Iglesias, que más tarde se llamaría Santa Sabina.

A pesar de que dedicó gran parte de su vida a la música, jamás abandonó el teatro, pues participó en varias puestas en escena a lo largo de los años.

Pero todas esas tablas las llevó a los escenarios en donde cantaba, pues además de tener una voz sumamente característica y bien estudiada, hacía movimientos y le daba énfasis a cada una de las palabras a través de su cuerpo. Eso sin contar que también incorporó elementos como veladoras, flores y vestuarios de época.

Su pasión por la música fue más allá de Santa Sabina

Santa Sabina fue el proyecto más recordado de Rita Guerrero. Con ellos pasó a la fama y grabó cinco álbumes de estudio que se convirtieron en clásicos. Sin embargo, además del rock combinado con jazz, un toque de darkwave y un poco de sonidos orientales que siempre los caracterizó, ella también estaba interesada en otra clase de géneros musicales que muchas veces se salían de todo a lo que nos tenía acostumbrados.

El ejemplo perfecto está en Ensamble Galileo, la agrupación que formó en 2003 y cuya finalidad era interpretar música barroca y virreinal. Junto a todos esos grandes músicos, Rita publicó dos materiales discográficos y se presentaron en diversos escenarios de nuestro país, aunque su pasión por estos ritmos poco convencionales fue más allá, ya que a partir de 2010 y hasta su muerte se convirtió en directora del Coro de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Rita tenía un estilo que la caracterizó y que por supuesto sobresalía del resto e incluso podías distinguirla a la distancia. No se había visto a una mujer que le pusiera tanta emotividad y feeling a las frases que cantaba –que como mencionábamos antes, complementaba perfectamente con ciertos movimientos teatrales– logrando conectar con un montón de personas y enamorarlos por completo con su voz. Y sí, más tarde aparecieron chicas que también hacían esto, pero nadie con esa mística y tono.

En 1988 inició como vocalista de Los Psicotrópicos, con Jacobo Lieberman, Alfonso Figueroa, Pablo Varela y Patricio Iglesias. Liberman salió y en su lugar se quedó Juan Sebastián Lach.

Fue hasta 1992, cuando el grupo mejor conocido como Santa Sabina publicó un disco llamado con el mismo nombre de la banda, que se le puso en honor a la oaxaqueña María Sabina.

Entre las canciones más conocidas de Santa Sabina, destacan las siguientes:

• Azul casi morado
• A la orilla del sol
• Mirrota
• Estando aquí estoy
• El ángel
• Una canción para Louis
• Olvido
• Nos queremos morir
• Los peces del viento
• Babel
• Ojalá fuera tu voz
• La garra
• Miedo
• Chicles
• Qué te pasó
• Alas negras
• No me alcanzó el tiempo
• Siente la claridad

Con información de: El Heraldo | Sopitas