70% DE NIÑOS DE PAÍSES EN DESARROLLO TIENEN DEFICIENCIAS EN LECTURA Y ARITMÉTICA

La agencia de la ONU para la infancia pide una transformación del sistema educativo.

Foto Cuartoscuro

Nueva York, Estados Unidos; 24 de enero de 2022.-

Este lunes 24 de enero es el Día Internacional de la Educación, a propósito de esta fecha Robert Jenkins, director de educación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), dio a conocer la preocupación del organismo ante el impacto que hoy se refleja en la educación a nivel mundial derivado de la pandemia de Covid-19: hasta el 70 por ciento de los niños menores de 10 años de países subdesarrollados tiene deficiencias en habilidades lectoras y en aritmética.

Es importante recordar que todavía nos encontramos en mitad de una crisis en cuanto a los cierres totales y parciales de escuelas. Más de 635 millones de estudiantes se ven afectados aún por uno u otro de estos tipos de cierres en este momento, por lo que de ninguna manera podemos dar por cerrado el debate sobre de la importancia de la reapertura de las escuelas”, indicó.

Foto UNICEF

Al respecto, el organismo destacó que antes de la pandemia, el 53 por ciento de los niños de 10 años que vivían en países de ingresos bajos y medios no leían suficiente o no lo hacían de forma eficaz, y no cumplían los requisitos mínimos de alfabetización y aritmética básica. Se estima que esta cifra puede alcanzar el 70 por ciento.

Es decir, el 70 por ciento de los niños de 10 años no son capaces de leer o comprender un texto sencillo, y los niños que viven en países con resultados negativos de aprendizaje antes de la pandemia suelen ser también los que mantienen sus escuelas cerradas durante más tiempo”, indicó la ONU.

Y es que, en un contexto de pandemia, los niños desfavorecidos disponían de menor acceso al aprendizaje a distancia, ya que tenían menos probabilidades de vivir en zonas en la que se ofreciera este tipo de aprendizaje, no tenían acceso a un dispositivo, o a la radio o televisión.

El cierre de las escuelas tiene un profundo impacto en los niños. Como he mencionado, está la pérdida de aprendizaje, pero además otros aspectos, en lo que se refiere a sus necesidades psicosociales, de salud, físicas y nutricionales. Ya no tienen acceso a los almuerzos, ni a otros tipos de ayuda que recibían en la escuela”, explicó Jenkins.

Ante ello, el directivo llamó a asumir un compromiso: debe haber una buena comunicación con los padres, los maestros deben recibir apoyo para poder reabrir y ayudar de manera fructífera a los niños, así como dar prioridad a la reapertura de las escuelas.

Con información de ONU News.