PABLO DÍAZ, UN TATUADOR FELIZ

Foto: Cortesía de Soy Feliz Studio

Toluca, Estado de México, 13 de diciembre de 2021.-

Soy Feliz Studio, es uno de los centros de tatuajes más reconocidos en el país, ubicado en la colonia Roma en la Ciudad de México. Este lugar está a cargo de Pablo Díaz Gordoa, quien cuenta con más de 10 años de experiencia en el diseño y la tinta.

Aquí, más allá de marcar la piel con ilustraciones, presenta un espacio creativo para compartir música, fotografías y logrando unas de las experiencias más buscadas por los amantes de los tatuajes: la felicidad de llevar arte y un momento especial para siempre en la piel.

Los tatuajes tienen un valor simbólico que permanecerá indeleble en la piel, por lo que representan una relevancia mucho mayor que se convertirá en una marca para toda la vida. Y si la carga emocional o energética de un tatuaje es importante, elegir quién lo haga es doblemente relevante.

Hay una gran diversidad de técnicas, propuestas gráficas y estilos propios, por eso vale la pena investigar al tatuador y elegir bien.

En Soy Feliz Studio se recomienda que lo que sea que se elija, no solamente tenga detrás un sentimiento, sino que sea algo positivo y que al momento de hacértelo, la experiencia sea de lo más agradable, siempre tratando de que los clientes se vayan con una sonrisa.

“Algo que caracteriza a Soy Feliz Studio es que te hace sentir en casa, no es un lugar hostil, te ayuda a que te sientas en confianza, es un lugar de transformación y parte del objetivo es que salgas con una sonrisa”, dice el artista.

                       Foto: Cortesía de Soy Feliz Estudio

Pablo comenzó siendo un amante del dibujo, las pinturas y por un tiempo se dedicó a la escultura y los murales; experiencias y talentos que lo llevaron a trabajar en producción, diseño gráfico y arte en X Games, Universal y los Oscars, entre otros. Sin embargo, al volver a México, comenzó a indagar sobre el significado de los tatuajes en la antigüedad y así comenzó a nacer su pasión por este mundo, siempre con el objetivo de “poder ayudar a embellecer los cuerpos y enaltecer su ser”, retomando el significado de trascendencia y empoderamiento que los tatuajes poseen desde sus orígenes.

Pablo Díaz lleva 10 años compartiendo su arte a través de la firma Soy Feliz, tiempo que lo ha llevado a abrir las puertas de su propio estudio y de regalarse esta afirmación todos los días.

“Me gusta llamarme ‘Soy Feliz’, no sólo porque yo lo sea, sino porque cuando uno dice mi nombre, se está repitiendo a sí mismo que también es feliz”.

Actualmente Soy Feliz Studio cuenta con un equipo de ocho tatuadores, quienes realizan diseños de trazo fino, full color, acuarela y también blackwork con líneas, achurados y puntillismo, entre otras técnicas.