DESCUBRE LO QUE HAY DETRÁS DE LAS REDES

El uso de espacios en internet para almacenar datos es cada vez más común.

Foto: Pixabay
Toluca, Estado de México, 22 de noviembre de 2021.-

Según el último informe Digital 2021, de Hootsuite y We Are Social, los usuarios de Internet a nivel mundial han aumentado en más de 330 millones en el último año, superando los 4 mil 700 millones a principios del mes de abril, lo que supone un 60% de la población global. Se estima que en el planeta hay más de 7 mil 850 millones de personas.

El uso de espacios en internet para almacenar datos es cada vez más común, así como para compartir diversos recursos e información, al grado que gran parte la comunicación de todo el planeta está basada especialmente en ese medio.

Además, muchas personas, sobre todo de las generaciones más jóvenes, pasan horas en las vidas alternas que ofrece la red; ejemplo de ello son las redes sociales, que en nuestro día a día han generado nuevas formas de comunicación y acceso a la información. Sin embargo, también se han derivado una serie de problemas de su uso, o bien abuso, sobre todo en aquellos segmentos de la población que están más expuestos.

Las redes sociales muchas veces dejan de ser un medio de comunicación y pasan a convertirse en medios tecnológicos que oprimen y provocan problemas en muchos de los usuarios.

Actualmente, los adolescentes viven obsesionados con las fotos y actualizaciones de estatus.  Necesitan compararse con sus amigos y los amigos de sus amigos, para sentir que ellos también hacen cosas. Para la población joven, el uso frecuente de estos medios puede generar un cambio en la percepción de la figura corporal y aumentar la baja autoestima. Si el mensaje viene de un ‘amigo’, se percibe como algo más creíble y significativo que una imagen publicitaria. Muchas de las inseguridades que sufren hoy en día los adolescentes están alimentadas con frecuencia por las redes sociales.

De acuerdo con la Unicef muchos/as, si no la mayoría de los niños y niñas menores de 13, no tienen la madurez necesaria para dar consentimiento informado en cuanto al tratamiento de sus datos personales.

Los adolescentes y los niños y niñas no comprenden fácilmente qué significa permitir cookies o entregar datos personales. Las políticas de privacidad y los términos de servicio son a menudo escritos en un lenguaje difícil y parece que no hay otra opción que entregar los datos personales para poder usar el servicio”. A ello se añade, el uso de técnicas como solicitudes de fotografías y acceso a cámaras web. “Los niños y niñas, por su falta de experiencia y madurez, no comprenden las consecuencias que esto puede tener una vez que circulan en la red”.

Asimismo, cada día son más los trastornos y problemas diagnosticados por el uso de internet y las redes sociales; depresión, baja autoestima, inseguridad, ansiedad, pánico o dificultad para tolerar la frustración. Por eso, los profesionales de salud mental deben fijarse en la influencia que las nuevas tecnologías puedan ocasionar en sus pacientes.

La dependencia que desarrollamos de internet ha llegado a niveles insospechados en unas décadas; esto se traduce en un consumo desmedido de recursos que le dan vida a la red que provee información y la almacena en cantidades inimaginables.

¿Impacto ambiental?

Hace unas décadas, la energía eléctrica todavía contaba con buenos niveles de generación, a diferencia de los que se necesitan en la actualidad para hacer funcionar la red de comunicación.

Ante esta situación, la generación de energía, así como de métodos de enfriamiento, son actualmente imperativos para mantener funcionando a la red, toda vez que el cúmulo de servidores que se ha registrado en el mundo ha sido exponencial en la última década.

El desarrollo de las telecomunicaciones va ligado estrechamente a la energía y es necesario que se haga un análisis a fondo de las repercusiones ambientales a partir de la demanda que exige este nuevo medio tecnológico.

Con información de: atiapsicologia.com | mundocontact.com