CÁNCER DE MAMA, PRIMERA CAUSA DE MUERTE EN LAS MUJERES

Cerca de una de cada 12 mujeres enfermarán de cáncer de mama a lo largo de su vida.

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Toluca, Estado de México, 10 de noviembre de 2021.-

El cáncer de mama es la principal causa de mortalidad en las mujeres. En 2020, alrededor de 685 mil mujeres fallecieron como consecuencia de esa enfermedad.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud cerca de una de cada 12 mujeres enfermarán de cáncer de mama a lo largo de su vida y la mayoría de los casos de cáncer de mama y de las muertes por esa enfermedad se registran en países de ingresos bajos y medianos.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de seno (mama) se origina cuando las células mamarias comienzan a crecer sin control.
Las células cancerosas del seno normalmente forman un tumor que a menudo se puede observar en una radiografía o se puede palpar como una masa o bulto. El cáncer de seno ocurre casi exclusivamente en las mujeres, pero los hombres también lo pueden padecer.

¿Dónde se origina el cáncer de seno?

Los cánceres de seno pueden originarse en diferentes partes del seno.

  • La mayoría de los cánceres de seno comienza en los conductos que llevan la leche hacia el pezón (cánceres ductales)
  • Algunos cánceres se originan en las glándulas que producen leche (cánceres lobulillares)
  • También hay otros tipos de cáncer de seno que son menos comunes como el tumor filodes y el angiosarcoma
  • Un pequeño número de cánceres comienza en otros tejidos del seno. A estos cánceres se les llama sarcomas y linfomas, y en realidad no se consideran cánceres de seno.

Factores de riesgo

Se han identificado diferentes factores relacionados con el desarrollo del cáncer de mama y la modificación de algunos de ellos puede prevenirlo.

Factores hereditarios, como el antecedente familiar de cáncer de mama, y mutaciones de los genes BRCA1, BRCA2, y p53.

Factores reproductivos como el uso prolongado de anticonceptivos orales y terapias de sustitución hormonal, el inicio de la menstruación a edad temprana, la aparición tardía de la menopausia, el primer embarazo en edad madura, el acortamiento de la lactancia materna, y no tener hijos.

Estilos de vida como el consumo de alcohol, el sobrepeso, la obesidad, y la falta de actividad física.

Para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama, se recomienda:

  • Practicar la lactancia materna por más de 12 meses.
  • Consultar a su médico sobre el uso de anticonceptivos orales.
  • Llevar una dieta rica en frutas y vegetales por su alto contenido de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.
  • Reducir al mínimo el consumo de grasas, azúcar y alcohol.
  • Mantener un peso adecuado.
  • Realizar actividad física al menos 30 minutos al día.

Aunque se puede lograr cierta reducción del riesgo mediante medidas de prevención, esas acciones no pueden eliminar la mayoría de los cánceres de mama que se registran. Por eso, la detección temprana se ha convertido en la pieza central para el control del cáncer de mama, con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia de quienes lo padecen.

Recomendaciones

De acuerdo a su edad, todas las mujeres mayores de 20 años realicen una de las siguientes acciones:

Las mujeres de 40 años en adelante deben hacerse una mastografía de detección al año, y deben continuar haciéndose este examen mientras estén en buen estado de salud.

Las mujeres de 20 a 39 años de edad deben someterse a un examen clínico de los senos por parte de un profesional de la salud, como parte del examen periódico de salud, al menos cada tres años. A partir de los 40 años, las mujeres deben someterse a un examen de mama por parte de un profesional de la salud todos los años.

El autoexamen de las mamas es una opción para las mujeres después de cumplir 20 años de edad; deben reportar a sus médicos o enfermeras cualquier cambio en sus mamas lo antes posible.

Las mujeres que tienen un alto riesgo (mutación del gen BRCA1 o BRCA2 en ella o en un familiar de primer grado, antecedente de radioterapia en tórax) deben someterse a una imagen de resonancia magnética junto con una mastografía cada año.

Las mujeres con un riesgo incrementado de forma moderada (antecedente personal de alguna patología mamaria) deben hablar con sus doctores sobre los beneficios y las limitaciones de agregar un estudio de detección con resonancia magnetica a su mastografía anual. La prueba de detección con resonancia magnetica anual no se recomienda en mujeres cuyo riesgo de cáncer de mama durante la vida sea menor al 15%.

Con información de: www.who.int | www.cancer.org | www.insp.mx