SE HA PERDIDO EL 14% DE LOS ARRECIFES DE CORAL EN TODO EL MUNDO

Ciudad de México, 6 de octubre de 2021.

Los arrecifes coralíferos están muriendo como consecuencia del cambio climático y otras actividades humanas como el exceso de pesca, el desarrollo y el turismo insostenibles en las zonas costeras, además de la contaminación y acidificación del agua que resulta de todo ello.

Los corales son el ecosistema que alberga la mayor biodiversidad, lo que los convierte en uno de los más complejos y valiosos del planeta en términos biológicos y son extremadamente vulnerables al cambio de clima.

Cuando las aguas se calientan demasiado, los corales expulsan microalgas que les dan color y se tornan blancos. Si la decoloración se prolonga o sucede con una frecuencia que no les permite recuperarse, los corales mueren.

Los fenómenos masivos de decoloración de coral son cada vez más frecuentes. El primero que se registró ocurrió en 1998 y acabó con la vida del 8% de los corales del mundo.

Los mayores impactos en esa ocasión se observaron en el Océano Índico, Japón y el Caribe.

Un informe publicado este martes por la Red Mundial de Vigilancia de los Arrecifes Coralinos, apoyada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) reveló que, de 2009 a la fecha, el mundo ha perdido el 14% de sus arrecifes de coral.

Esto equivale a 11.700 kilómetros cuadrados.

Según los autores, es “muy probable” que los aumentos rápidos de las temperaturas de la superficie marina se produzcan “con mayor frecuencia a medida que el planeta prosiga su proceso de calentamiento”.

Los arrecifes de coral son ecosistemas que se extienden a lo largo de los trópicos y aunque cubren apenas el 0,2% del lecho oceánico, pese a ello, son el hogar de más de la cuarta parte de las especies marinas.

Los arrecifes de corales proporcionan a la humanidad proteínas y componentes básicos para muchos medicamentos que salvan vidas, además de que cientos de millones de personas dependen de ellos para alimentarse, trabajar y protegerse de las tormentas y la erosión.

El estudio asevera que no es demasiado tarde para salvar a los corales si se actúa de inmediato para frenar el calentamiento de los océanos, la pesca excesiva y la contaminación, y si se mejora la gestión de los litorales fomentando una explotación sostenible de los recursos marinos y un turismo ecológico.

*Con información de: Noticias ONU