INFLACIÓN MÉDICA ES CUATRO VECES MAYOR A LA GENERAL

El Banco de México estima que la inflación cerrará el año en un nivel cercano al 6%.

Foto: Pxfuel
Toluca, Estado de México, 03 de septiembre de 2020.-

La pandemia por Covid-19 desencadenó una doble crisis: sanitaria y económica, pues según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), tan solo al inicio de la emergencia sanitaria cerca de 12 millones de mexicanos perdieron su empleo -formal o informal- y con ello su seguridad en muchos sentidos.

El Banco de México estima que la inflación cerrará el año en un nivel cercano al 6%, sin embargo, ese no es el único aumento de precios que deberemos enfrentar, pues también existe otro tipo de inflación: la inflación médica, misma que se refiere al aumento sostenido y generalizado de los costos que implica la atención médica.

Esta incluye estudios de laboratorio, imagenología, pruebas, tratamientos, hospitalizaciones, uso de quirófanos, material quirúrgico, así como los honorarios del personal de salud.

¿Por qué aumenta el costo de la atención médica?

Diversos factores generan ese constante incremento; por un lado, los propios avances científicos, farmacológicos y tecnológicos que se tienen en el campo; por otra parte, como indica el profesor Paul Campbell de la Escuela de Salud Pública de Harvard, están los impulsores del costo, variables directamente proporcionales al aumento de la inflación médica que incluyen las tendencias demográficas y epidemiológicas actuales (aumento de esperanza de vida y transición de pirámide poblacional).

La creciente importancia de la tecnología durante el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades; la consulta excesiva de médicos especialistas; la introducción de nuevos medicamentos biológicos de costo muy elevado; las amenazas de mala praxis; y el alto costo administrativo de hospitales y aseguradoras.

Uno de los sectores más afectados por la inflación médica es el de la medicina privada, en específico, los seguros de gastos médicos mayores. De acuerdo con Rubén Illescas, director general del Grupo Interesse Agente de Seguros, Fianzas y Fondos de Inversión, se estima que al final de este año la inflación médica del país será del 16%, lo cual se reflejará en el aumento en el costo de las pólizas de seguro de gastos médicos mayores.

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) define el seguro de gastos médicos mayores como un contrato que brinda seguridad financiera y cubre los gastos de atención médica de imprevistos como un accidente o enfermedad. Funciona cubriendo los gastos de hospitalización, atención médica, intervenciones quirúrgicas, medicamentos, análisis clínicos y algunos otros servicios profesionales. Algunos de ellos dependen de la compañía aseguradora y el plan que elijas.

Desafortunadamente todas esas inversiones en tecnología, tratamiento, medicamentos y atención especializada tienen un costo que debe ser cubierto y generalmente se transfiere de manera indirecta a las personas que no tienen seguro o a las aseguradoras a través del mecanismo de la inflación médica. Estamos hablando de una inflación cuatro veces mayor a la inflación general del país, lo que resulta una locura. Y si hacemos la proyección de un incremento anual de entre 12 y 16%, en 5 o 6 años resultará inviable contratar una póliza de seguro de gastos mayores”, comentó Rubén Illescas.

Por ello, la industria de las aseguradoras privadas está frente a un enorme reto: brindar beneficios a los asegurados sin que el precio de su póliza se vuelva exorbitante.

La creciente inflación médica es un problema nacional en el que diversos sectores deben discutir y proponer soluciones innovadoras, no obstante, de manera individual aún tenemos la herramienta más importante en nuestro poder: el cuidado de nuestra propia salud y la prevención de enfermedades”, aseveró.

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