¿POR QUÉ HAN TARDADO 40 AÑOS EN DESCUBRIR UNA VACUNA CONTRA EL VIH?

Vázquez Campuzano explica por qué aún no hay un biológico para combatir el VIH, pero sí contra Covid-19.

Foto: @InfomedCuba
Ciudad de México, 06 de julio de 2021.

Roberto Vázquez Campuzano, de la Facultad de Medicina, señala que además de la velocidad con la que muta, el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) infecta linfocitos T, la base de nuestra respuesta inmune. Estos son dos de los problemas más importantes por los que no se ha podido desarrollar una vacuna contra el VIH, y asegura que ésta será una herramienta más en la lucha contra este virus.

Ante el rápido desarrollo de una vacuna contra el SARS-CoV-2, el virus causante de la Covid-19, en todo el mundo se preguntan por qué no se ha conseguido lo mismo para detener la propagación del VIH.

La respuesta, de acuerdo con Vázquez Campuzano, está en las diferencias entre los dos virus.

El SARS-CoV-2 es un virus que muta, pero lo hace muy despacio. Sus polimerasas –Las Enzimas que se encargan de copiar su material genético- producen mutaciones en el virus pero son muy lentas. El SARS-CoV-2 se adaptó a los humanos a partir de alguna especie animal que aún no se identifica, aún es un periodo muy corto”.

Esto permite que sea más fácil identificar al virus, hacer su secuenciación, conocer toda su estructura y su proceso de replicación”, afirma.

El VIH es un retrovirus, lo que significa que a partir de RNA sintetiza DNA, y éste, en el proceso de infección, se integra al genoma de la célula de tal forma que el virus permanece escondido dentro de nuestras propias células, lo que hace imposible que nuestro sistema inmune lo identifique”, explica el académico universitario.

El virus infecta linfocitos T, la base de nuestra respuesta inmune, agrega, y este es uno de problemas más importantes por los que no se ha podido desarrollar una vacuna contra el VIH.

El VIH tiene una alta tasa de replicación, por lo cual se replica mucho más rápido que el SARS-CoV-2, esto significa que muta más rápido. Su transcriptasa inversa, la enzima que copia su RNA a DNA, se equivoca una vez por cada ciclo de replicación. Es una enzima que comete muchos errores, lo que hace que el virus mute muchísimo.

La variabilidad antigénica, sumada a la tasa alta de replicación le da la posibilidad de formar DNA que se integra al genoma de las células, y junto con la falta de modelos animales, son los problemas por los cuales no se ha podido desarrollar una vacuna contra el VIH, que sólo infecta a los humanos y a los chimpancés, pero en éstos no causa inmunodeficiencia”.

La falta de animales en los que podríamos ver el desarrollo de la enfermedad hace más difícil crear una vacuna. “Aunque con el VIH se han intentado todas las estrategias conocidas hasta la fecha para desarrollar una vacuna, como subunidades proteicas, DNA, RNA, virus inactivados, virus atenuados, ninguna ha funcionado”, afirma el investigador.

Con información de: UNAM