TRABAJADORES DE MOSCÚ ESTÁN OBLIGADOS A VACUNARSE CONTRA COVID-19

En la capital rusa y sus alrededores viven cerca de 20 millones de personas, de las cuales apenas un millón 800 mil han recibido al menos una dosis del biológico.

TRABAJADORES DE MOSCÚ ESTÁN OBLIGADOS A VACUNARSE CONTRA COVID-19 Foto EFE

Moscú, Rusia; 16 de junio de 2021.

El alcalde de Moscú, Serguei Sobianin, decretó este miércoles que la vacunación contra Covid-19 es obligatoria para los trabajadores que, en función de su actividad profesional, tienen contacto con otras personas.

Los trabajadores de tiendas, supermercados, restaurantes, cafés, bares, salones de belleza, peluquerías, gimnasios, tintorerías, lavanderías, bancos, correo y centros de servicios municipales, deben aplicarse cualquiera de los biológicos que tienen registro para uso de emergencia.

Además se contempla a maestros de escuela, profesores universitarios, médicos, enfermeros, conductores de transporte público, taxistas, todo aquel que preste servicios en museos, bibliotecas, salas de exposiciones, cines o instalaciones deportivas.

De acuerdo con la autoridad rusa, los propietarios o directivos de cada empresa, institución u organización tienen la obligación de seleccionar a los empleados que deberán recibir la primera dosis antes del 15 de julio y la segunda, como máximo el 15 de agosto siguientes.

El decreto emitido por Sobianin, se basa en la recomendación de la médica sanitaria principal de Moscú, Yelena Andreyeva, que afirma que “la vacunación es la única defensa efectiva que hay para evitar la muerte de miles de moscovitas” y –sostiene– “tenemos la obligación de hacer todo para llevar a cabo a la brevedad posible la vacunación masiva y detener la terrible enfermedad”.

Para justificar el decreto, que va en contra de ley que establece que vacunarse contra el Covid-19 o declinar la posibilidad de hacerlo es una decisión que, cada persona tiene el derecho de tomar de manera voluntaria, la autoridad rusa dijo:

“Cuando uno deja de estar encerrado en su casa, al acceder al ámbito social entra en contacto con otras personas, de manera voluntaria o contra su voluntad, se convierte en parte activa del proceso epidemiológico y existe el riesgo de volverse un eslabón de la cadena de difusión del peligroso virus”.

El alcalde Sobianin dijo que la situación en la capital rusa sigue siendo dramática: en los días recientes el número de contagios creció en 80 por ciento y la hospitalización de enfermos graves, en 70 por ciento.

Entretanto, recordó que en Moscú y sus alrededores viven cerca de 20 millones de personas, de las cuales apenas un millón 800 mil han recibido al menos una dosis del biológico.

Con información de: La Jornada