CIENTÍFICOS DE REINO UNIDO CREAN LA PRIMERA FORMA DE VIDA INMUNE A LOS VIRUS

El trabajo demostró que la humanidad ha conseguido no solo comprender el código de la vida sino corregirlo.

CIENTÍFICOS DE REINO UNIDO CREAN LA PRIMERA FORMA DE VIDA INMUNE A LOS VIRUS Foto HealthDay News

Londres, Inglaterra; 3 de junio de 2021.

Científicos del Reino Unido crearon la primera forma de vida resistente a casi cualquier virus; se trata de una bacteria Escherichia coli cuyo genoma ha sido literalmente reescrito para incluirle hasta 18 mil cambios que hasta ahora no existían en la naturaleza.

El trabajo demostró que la humanidad ha conseguido no solo comprender el código de la vida sino corregirlo de forma tan amplia que le permite crear vida sintética.

El objetivo del equipo de Jason Chin en el Consejo de Investigación Médica de Reino Unido era demostrar que el código genético de un ser vivo se puede transformar y dar lugar a una nueva especie invulnerable a cualquier virus.

Es importante recordar que todas las formas de vida de la Tierra dependen de 20 ladrillos básicos con los que se construyen las proteínas: los aminoácidos. El genoma de una persona tiene 3.055 millones de letras, como se supo el martes, pero entre todas ellas hay 64 fragmentos mucho más cortos, pero esenciales: los codones, que contienen las instrucciones para sintetizar los 20 aminoácidos conocidos.

El equipo de Chin, publicó un estudio en la Revista Science, en que demuestran cómo reescribir las secuencias de esos codones para que tengan dos funciones asombrosas.

Explicaron que la primera es que son capaces de fabricar aminoácidos nuevos, artificiales e inexistentes hasta ahora en la naturaleza.

La segunda función es que los cambios ejecutados en el genoma de los microbios actúan como un “cortafuegos” contra un la mayoría de virus bacterianos —fagos—, pues inhabilita el funcionamiento de varios codones que los virus necesitan para secuestrar la maquinaria celular y ponerse a hacer copias de sí mismos, aniquilando a su huésped.

Destacaron que ese mismo proceso es el que usa el c para infectar a las personas, enfermarlas e incluso provocarles la muerte.

Los autores del trabajo informaron que el potencial de este hallazgo para crear nuevos fármacos y biomateriales es notable.

Recordaron que la E. coli es una auténtica factoría biológica de la que se depende para fabricar fármacos y fermentar alimentos. Variantes modificadas de estos y otros microbios se usan en la producción de más de 600 fármacos, como la insulina y los anticoagulantes.

Otras variantes de diseño de la E. coli es esencial para fabricar las nuevas vacunas de ARN mensajero contra el Covid-19. Una invasión de fagos (virus que atacan a bacterias) en una fábrica que usa E. coli puede suponer la pérdida de millones de euros.

Hace dos años, los científicos británicos ya habían demostrado cómo crear un microbio cuyo genoma es totalmente artificial.

Ahora han usado una técnica para introducir cambios a gran escala en la secuencia genética de las bacterias.

El sistema usa la técnica de edición genética CRISPR-Cas9 como unas tijeras para cortar grandes fragmentos del genoma original y sustituirlos por otras secuencias artificiales diseñadas previamente en un ordenador.

Los científicos rocían a un grupo de bacterias artificiales con un cóctel de virus que aniquilaría a cualquier E. coli natural. Las bacterias artificiales resisten como si nada y además crecen más rápido.
Explicaron que no han ampliado el genoma original del microbio, sino que lo han hecho más corto, es decir, han mejorado el código genético original de un ser vivo que era producto de millones de años de evolución natural.

El experto en biología sintética de la Universidad de Valencia, Juli Peretó, destacó que los cambios efectuados “convierten la célula en un lugar incomprensible para un visitante externo, como un virus”.

“El patógeno se encontrará en una célula con un código genético alterado y, por tanto, será incapaz de expresarse y producir sus propias proteínas”, dijo.

Agregó que “poco a poco vamos superando en biología sintética la fase de plagio de genomas, representada por los genomas artificiales del Instituto Venter, que resintetizan, simplifican o reordenan genomas naturales, y empezamos a tener genomas que contienen instrucciones totalmente nuevas”.

Delilah Jewel y Abhishek Chatterjee, químicos del Boston College (Estados Unidos), comentaron que el incluir un número alto de nuevos aminoácidos al catálogo existente permitirá “innumerables aplicaciones”, incluyendo “biopolímeros” que no existen en la naturaleza que “pueden tener profundas implicaciones en muchas disciplinas, incluidas la medicina y la ciencia de materiales”.

Con información de: El País