MENORES QUE MIGRAN SOLOS, VULNERABLES A SITUACIONES QUE PUEDEN VIOLENTAR SUS DERECHOS

Foto: UNICEF México

Toluca, Estado de México, 03 de mayo de 2021.-

En su trayecto, los niños y niñas migrantes corren el riesgo de sufrir hambre y frío, de padecer enfermedades, de ser explotados por el crimen organizado, ser detenidos, además de otros tipos de violencia y discriminación por parte de la población en los lugares que atraviesan.

En muchos casos, los niños transitan solos por México hacia la frontera con Estados Unidos debido a la violencia, la pobreza, el acceso limitado a servicios sociales y buscando una educación de calidad. Siendo estas las principales razones por las que niñas, niños y adolescentes de Latinoamérica toman la difícil decisión de dejar sus países. Así lo reconocer el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), señalando que todas estas situaciones tienen graves consecuencias para la salud mental de los menores y su bienestar.

En el caso de México, para lograr la protección integral de los derechos de Niñas, Niños y Adolescentes migrantes no acompañados o separados que se encuentran en territorio nacional, las autoridades fortalecen el actuar institucional mediante la Coordinación General de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF), el Instituto Nacional de Migración (INM), así como el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Foto: @SavetheChildren

Estas instituciones manejan un protocolo de identificación de indicios de necesidades de protección internacional, con el que apoyan a los menores, basados tanto en los estándares internacionales de Derechos Humanos, sobre las etapas de desarrollo en la infancia y la adolescencia. Así, se realiza una entrevista de primer contacto, bajo un Protocolo de evaluación inicial (establecido en el Art. 98 de la Ley General de Niñas, Niños y Adolescentes).

Tomando las leyes que los protegen, estos niños y niñas migrantes son vulnerables a situaciones que pueden violentar sus derechos como: ser detenidos; estar expuestos al crimen organizado o al tráfico de personas; sufrir violencia y discriminación; pasar hambre y frío; no tener acceso a servicios de salud. Todas estas acciones se encuentran numeradas en la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y su Reglamento, así como en el Programa Especial de Migración.

           Foto: UNICEF México

*Con información de: Unicef.org