¿CÓMO HA INFLUIDO LA PANDEMIA EN LAS RELACIONES ABIERTAS?

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Así es como el confinamiento ha interrumpido los flujos de la vida poliamorosa.

Toluca, Estado de México; 14 de abril de 2021.-
Una investigación de Riki Thompson, especialista en el estudio de las relaciones, identidad y plataformas digitales para parejas, encontró que durante el confinamiento derivado de la pandemia, las personas que practicaban el poliamor se enfrentaban a un conjunto totalmente diferente de dilemas que quienes practican la monogamia.

El estudio también descubrió que la experiencia de los poliamorosos al navegar por las complejidades de tener más de una pareja los había puesto en una ventaja particular cuando se trataba de manejar problemas de citas específicos de una pandemia.

El poliamor es definido por The Smart Girl’s Guide to Polyamory como “entablar múltiples relaciones románticas simultáneamente con pleno conocimiento y consentimiento de todas las partes”. Desde luego, en todas las variantes del poliamor predomina un léxico exclusivo de este tipo de relaciones.

Contrario a las percepciones y los mitos, el poliamor no se trata estrictamente de sexo ni es una forma de engaño. Más bien, se centra en las relaciones. Todos los involucrados conocen el arreglo.

Las redes de relaciones, también conocidas como ‘polículas’, pueden ser complejas e interconectadas. Existen numerosas formas: las redes jerárquicas colocan determinadas relaciones sobre otras. Luego están los arreglos no jerárquicos, que no priorizan ni colocan a las parejas en el centro. En el poliamor en solitario, las personas prefieren la autonomía y otorgan a todas las parejas románticas la misma posición.

Así, en este tipo de relaciones se utilizan palabras con determinados significados que para algunos, especialmente quienes practican la monogamia, podrían ser no tan fáciles de comprender. El ‘metamour”, por ejemplo, se refiere a la pareja de su pareja, y ‘compersión’ se refiere a una sensación de felicidad que siente por una pareja que está feliz con otra pareja.

En un nivel jerárquico, la gente poli usa términos como socio ‘primario’ y ‘secundario’, mientras que muchas personas poli solas rechazan el lenguaje que caracteriza a un sistema escalonado. Prefieren llamar a sus amantes importantes ‘socios ancla’.

De hecho, estos arreglos son más frecuentes de lo que se cree. Por ejemplo, un estudio representativo de 2016 de adultos en Estados Unidos, encontró que 21 por ciento informó haber participado, en algún momento de su vida, en una relación definida como aquella en la que “todos los socios están de acuerdo en que cada uno puede tener relaciones románticas y/o sexuales con otros socios”. Y un estudio de 2018 estima que al menos 1.44 millones de adultos en esa nación caen dentro de la categoría poliamorosa.

Incluso, la socióloga Elizabeth Sheff ha señalado que estas estadísticas probablemente subestiman la prevalencia de estos arreglos, porque muchos poliamoristas “a menudo están encerrados y temen la discriminación debido al estigma que a menudo se atribuye a los modelos de relación no tradicionales”.

Para las personas solteras, encontrar al menos una pareja ha sido bastante difícil durante la pandemia, pero para quienes están acostumbrados a hacer malabares con múltiples relaciones, la pandemia los ha obligado a repensar por completo sus expectativas de tener citas.

¿Será que el “poliamor se canceló” debido a la pandemia? Volviendo al estudio de Thompson, algunos participantes que se identifican como poliamorosos parecían estar de acuerdo con ello. Las experiencias indicaron que muchos de ellos aceptaron ser “monógamos por ahora”, aunque no por preferencia, sino por circunstancias.
Incluso, la investigadora se percató cómo las personas en los grupos de Facebook dedicados a las relaciones polivalentes estaban discutiendo el impacto del “Quédate en Casa” en algunos tipos de relaciones.

¿El poliamor se adaptó al coronavirus? En el estudio también hubo participantes que han intentado conservar algo parecido a sus relaciones preexistentes. Debido a que la comunicación abierta es un elemento importante de las relaciones ‘poli’, es común hablar sobre salud sexual, infecciones de transmisión sexual (ITS) y pruebas. Esta experiencia ha sido de gran utilidad para las personas ‘poli’ cuando se trata de hablar sobre las pruebas de Covid-19 y los contactos sociales.

“Creo que tener que navegar por las conversaciones sobre infecciones de transmisión sexual antes de COVID me preparó mucho para tener esas conversaciones”, indicó uno de los participantes del estudio.

“Las conversaciones sobre el riesgo y la exposición al SARS-CoV-2 son como conversaciones sobre sexo seguro y pruebas”, aseguró otro participante.
Sin embargo, para estas personas encontrar formas de conectarse con ‘socios’ sin poner en peligro a los miembros de su grupo o burbuja de seguridad ha demostrado ser un desafío.

Así, los riesgos podrían ser abrumadores, con algunos arreglos poliamorosos que reflejan una red de contactos en expansión. Ahí radica el dilema central para las personas en relaciones poliamorosas. Incluso, los desafíos de mantener vivas las relaciones románticas son aún mayores.

Con información de The Conversation y El Financiero.

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