CON COLILLAS DE CIGARRO CREAN PAPEL, LÁPICES Y FÓLDERS

Ciudad de México, 28 de marzo de 2021.- Una colilla de cigarro tarda en degradarse de diez a 15 años, convirtiéndose en residuos tóxicos para el agua y suelos, dada la gran cantidad de sustancias tóxicas que contienen.

De acuerdo con diversos estudios científicos, una sola colilla de cigarro puede llegar a contaminar hasta 50 litros de agua dulce o, si llega al mar, puede contaminar hasta 15 litros de agua de mar debido a que está diseñada para retener sustancias potencialmente cancerígenas como el alquitrán.

En México, donde hay 14.3 millones de fumadores, se desechan cada año 50 mil millones de colillas de cigarro, por lo que la empresa mexicana Ecofilter ya tiene planes para abrir, a finales de este año, la primera planta tratadora de colillas de cigarro en el país y en el mundo a nivel industrial en la que fabricarán papel, lápices, armazones de lentes, entre otros productos.

La empresa informó que tiene convenios con empresas tabacaleras para que donen la celulosa que les sobra en su proceso de producción de cigarros y esta merma, es transformada en papel, tela, aislante térmico, monturas de lentes, biofertilizante, entre otros.

En cuanto a las colillas de cigarro que son desechadas, la empresa piensa colocar contenedores en calles, playas y sus centros de acopio, en los que actualmente recolecta al año cinco toneladas.

“Les ponemos un honguito que encontramos que degrada la madera. Hicimos un ensayo en la UNAM y encontramos la manera de degradar las colillas hasta en un 25 por ciento. Lo que ya está tirado en la calle lo puedes ver en una maceta, un lápiz… En 2021 sacaremos seis toneladas de papel”, indicó el biólogo Leopoldo Benítez

Actualmente, Ecofilter tiene una planta piloto en el municipio mexiquense de Nicolás Romero, pero a finales de este año planea instalar una planta tratadora de colillas de cigarro en Guadalajara, Jalisco, la cual será a nivel industrial, lo que la convertirá en la primera en su tipo en el país y en el mundo por ser la única que lo hace con tratamiento biológico.

“En colecta de colillas ya abarcamos en todo el país. Pero para nosotros procesar grandes volúmenes, tener una cadena de valor y poder ser sostenibles necesitamos llevarlo a nivel industrial con todos los permisos y personal adecuado. Ahora tenemos siete empleados, pero planeamos tener 20 o 22 para arrancar la planta en Jalisco”, afirmó el cofundador Leopoldo Benítez.

*Con información de: Sin Embargo