¿QUÉ ES LA ASERTIVIDAD Y CÓMO IMPACTA EN TU TRABAJO

Foto Pixabay

La conducta asertiva se emplea también para negociar con los demás lo que deseamos.

Toluca, Estado de México; 03 de marzo de 2021.-
A pesar de que el mundo laboral ha cambiado drásticamente para muchas personas a raíz de la pandemia, lo cierto es que una de las habilidades sociales que se requieren dentro y fuera de los espacios “normales” de trabajo es la asertividad.

La asertividad es una habilidad social que permite una expresión con libertad, respetando a los demás y asumiendo responsabilidades sobre los actos propios. Se trata de una cualidad que ayuda a controlar las diferentes situaciones donde es necesaria la convivencia social y que está íntimamente ligada a la personalidad.

Cada persona desarrolla de distinta manera la asertividad de acuerdo con su experiencia en función de los conocimientos aprendidos a lo largo de la vida.

Para la humanidad, los espacios laborales son, junto con el hogar y la escuela, uno de los entornos que más atención y dedicación requieren. No sólo por el beneficio implícito que las personas obtienen de ellos, una remuneración económica que le permite la sobrevivencia, sino porque también son espacios de desarrollo personal, de interacción social y, en el mejor de los casos, de placer emocional y cognitivo.

Así, la asertividad es clave en un grupo de trabajo. Una comunicación sana y eficaz permitirá alcanzar un ambiente de trabajo óptimo para conseguir objetivos. Externar sin miedo los pensamientos y sentimientos analizando la situación y pensando en la mejor reacción ante el problema es el principio de esta habilidad.

Una conducta asertiva es una forma de expresar los derechos propios ante los demás, de expresar ideas y emociones, de pedir ayuda cuando se necesita o de decir que no cuando se tiene esa convicción.

Foto Pxhere

La conducta asertiva se emplea también para negociar con los demás lo que se desea. Es una habilidad que se emplea para hacer cambiar de manera de pensar o modificar la conducta de otros a través de la negociación. Así, una persona asertiva tendrá más posibilidades de salir victoriosa de una situación o de encontrar la mejor solución ante un problema.

Para desarrollar una buena conducta asertiva hay que tener en cuenta que existen factores que influyen considerablemente. Por un lado, la confianza en las propias creencias, habilidades y objetivos; la autoestima, por otro lado, surge a partir de la confianza y requiere aprender a aceptar los fracasos y a disfrutar los logros.

Tener una mente abierta ante las adversidades refuerza la autoestima y la confianza. La conducta asertiva nos dice que tenemos derecho a equivocarnos y a su vez reponernos de los fracasos.

No es desconocido que la vida laboral es un cúmulo de interacciones sociales de todo tipo, desde la jerarquización y la subordinación hasta la relación con las personas externas como los clientes. La influencia de la asertividad sobre el desempeño laboral del individuo es clave para un buen ambiente laboral y es una herramienta óptima para la buena comunicación.

Ser educado y guardar la calma sin negaciones y sin ser obstinado, exponiendo nuestras opiniones es una de las estrategias que permiten la asertividad. Disculparse, sin abusar de este recurso y dejándolo para el momento idóneo o necesario también es una conducta asertiva tal y como lo es adoptar una conducta tranquila que se gane el respeto de los demás.

Para todas las tácticas que busquen una conducta asertiva es importante analizar la situación y sopesar las consecuencias de nuestros actos. Decir lo que se piensa y siente de una manera asertiva puede ayudar a conseguir mejores resultados y reforzar el respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

Con información del Instituto Europeo de Educación.

Foto Freepik