PARKINSON, UNA ENFERMEDAD QUE SE AGRAVA CON EL TIEMPO

(Foto: Matthias Zomer)

Toluca, Estado de México; 24 de febrero de 2021.-

La enfermedad de Parkinson (EP), también denominada mal de Parkinson, comúnmente se relaciona con el trastorno del movimiento; sin embargo, también desencadena alteraciones en la función cognitiva, depresión y dolor, así como alteraciones en la función del sistema nervioso autónomo.

Esta enfermedad es un padecimiento crónico neurodegenerativo caracterizado por la presencia de rigidez (aumento del tono muscular), temblor, bradicinesia (movimiento lento) y pérdida del control postural. La EP resulta de un déficit en la secreción de dopamina, siendo ésta una hormona mensajera del sistema nervioso central.

El Parkinson representa el segundo trastorno neurodegenerativo por su frecuencia, situándose por detrás de la enfermedad de Alzheimer, afectando tanto al sexo masculino como al femenino. Se estima que entre un uno y dos por ciento de la población sobre 60 años la padece, sin embargo, esta pude presentarse desde los 40 años y su incidencia va aumentado con la edad.

(Foto: Andrea Piacquadio)

Aunque se desconoce la causa especifica de la enfermedad de Parkinson, existen ciertos factores que podrían estar relacionados:

Edad y sexo. Los adultos jóvenes rara vez padecen la enfermedad de Parkinson, derivado del deterioro neuronal. Los hombres suelen ser quienes manifiestan con más frecuencia este padecimiento.

Genética. Algunas mutaciones en los genes pueden influir en su desarrollo, sin embargo, son poco comunes. Destacan los casos en los que muchos miembros de la familia sufren esta enfermedad.

Factores Ambientales. La exposición a ciertas toxinas o ambientes adversos pueden aumentar el riesgo de tener Parkinson en el futuro; aunque el riesgo es relativamente menor. Herbicidas y pesticidas son las sustancias más comunes.

La presencia de cuerpos de Lewy. Marcadores microscópicos característicos de la enfermedad de Parkinson, estos están presentes en las neuronas y pueden ser un indicio importante de su desarrollo.

Actualmente se sabe que este padecimiento aumenta su gravedad con el tiempo, como consecuencia una destrucción progresiva neuronal, cuyas causas todavía se desconocen. Por ello, los síntomas comienzan gradualmente. A veces, inician con un temblor apenas perceptible en una sola mano. Los temblores son habituales en un desarrollo más avanzado, aunque la enfermedad también suele causar rigidez o disminución del movimiento.

A pesar de que la EP no tiene cura, en algunos casos los medicamentos ayudan a mejorar notablemente los síntomas. En ocasiones, el médico puede sugerir una cirugía en determinadas zonas del cerebro y mejorar algunos síntomas.

*Con información de: Mayoclinic.org |Medlineplus.gov

                    (Foto: Ron Lach)