“QUE SIGAMOS AQUÍ ES DECISIÓN DEL PÚBLICO”: LOS SECRETOS

Foto Facebook Los Secretos

Toluca, Estado de México; 15 de febrero de 2021.-

Fue en 1978, cuando los tres hermanos Urquijo –Enrique, Álvaro y Javier–, junto con José Enrique Cano, alias ‘Canito’, formaron Tos, la agrupación que antecedió a Los Secretos. Ahora, Álvaro, el único de los hermanos que queda en el grupo tras la muerte de Enrique Urquijo en 1999, define así a su yo de 40 años atrás.

En marzo de 2020, la pandemia los tomó por sorpresa de gira con su último disco, ‘Mi Paraíso’, el primero con canciones originales en ocho años. “No es fácil buscar tiempo para componer cuando estás viajando 300 días al año para conseguir la fuente de ingresos de todo el grupo. La música grabada se ha devaluado, lo que da dinero es el directo”, explica Urquijo.

“También tuvimos que dedicarnos a labrarnos un presente, porque veníamos de un pasado quebrado por la muerte de mi hermano”, lamenta. Desafortunadamente, la historia de este grupo está marcada por la muerte.

En enero de 1980, cuando Tos apenas llevaba dos años tocando con algo de fuerza, Canito, el batería, murió en un accidente de tráfico. Un mes después se celebró un concierto para homenajear su muerte en la Escuela de Caminos de la Universidad Politécnica de Madrid. El evento, en el que tocaron junto a grupos como Nacha Pop, Mamá, Alaska y los Pegamoides o Los Bólidos, entonces conocidos sólo en sus pequeños círculos, ha pasado a la historia como el acto de inauguración de La Movida madrileña. Tos, sin Canito, se convirtió en Los Secretos.

“Éramos muy jóvenes y no teníamos un manager que nos dijera cómo hacer las cosas. Fuimos poco ambiciosos y no sentimos que fuésemos resultado de algo cultural llamado La Movida. Ese nombre vino mucho después”, reconoce Álvaro.

El pequeño de los Urquijo siente que España llegó tarde a esa onda expansiva musical. “Cuando todo explotó tras 40 años de dictadura, vino muy deprisa, muy de golpe, muy mercantilizado”, explica.

Cuenta Álvaro que los años 70, fueron un campo de experimento para grupos como Los Eagles, Neil Young o Bob Dylan, porque caminaban de la mano de discográficas que compartían esa visión.  Los Secretos firmaron su primer contrato con Polydor, una discográfica holandesa que, al muy poco tiempo, se fusionó con otras grandes firmas.

“Rehicimos el contrato y dejamos de ser un grupo de música para ser un producto de venta al público. Las técnicas de marketing pudieron frente a los gustos musicales, lamenta Urquijo. Los Secretos siempre fueron, en comparación con otros grupos contemporáneos, muy ‘normales’. Su estilo era sobrio y su estética, poco llamativa. Su música no necesitaba una cierta pose.

“De hecho, nuestro tercer disco nos costó que nos echasen de la compañía. Supuestamente éramos los paladines de La Movida y la propia Movida nos echó fuera. Nos tacharon de aburridos, de poco modernos, nos quitaron de las radios”, recordó. Luego, en 1999, llegó la otra muerte: la de Enrique Urquijo. Los Secretos, ya sin su vocalista principal, volvieron al escenario tras este golpe para hacer la gira del disco homenaje, ‘A tu lado’.

“Una vez terminada esta gira, nos preguntaban si seguiríamos tocando y yo contestaba que no. Pero mi manager me convenció de que querían vernos en directo, aunque fuese sin Enrique. Nos decía: ‘Saben que ya no es homenaje, que ya no hay invitados, y quieren veros igual’. Y yo decidí probar a ver si gustábamos tal y como éramos, como nos habíamos quedado. Empezamos yendo a sitios pequeños, cobrando una entrada simbólica y a probar. Si la gente no se va, no te pita, no te tira lechugas, buena señal será”, relató.

Así empezaron las siguientes dos décadas de su trayectoria, y así hasta el día de hoy, sin bajarse del escenario aun en tiempos difíciles. “Ésta ha sido una gira S.O.S.”, explica Álvaro, refiriéndose a los conciertos que han dado durante la pandemia.
Como todos dentro de la industria, se queja de lo poco que se protege y promociona en España a la cultura nacional.

“Creo que este país es soberbiamente prolífico, levantas una piedra y te salen cien artistas muy buenos; arte hay por un tubo, pero no hay una política cultural de protección a los artistas y tampoco se hace llegar el arte a la gente en general, a la calle”, lamentó.

Sin embargo, para Álvaro, la última palabra respecto al futuro de Los Secretos la tuvo siempre el público. De ahí que su último tema, una versión de la mítica ‘Eres tú’, vaya dedicado a ellos, a sus fans de siempre y a los nuevos.

“Si un grupo se mantiene durante 40 años no es porque tome la decisión de hacerlo, es porque el público quiere. Porque la música cierra el círculo al llegar a la gente”, finaliza.

Con información de The Objective.

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