KAMALA HARRIS, LA PRIMERA MUJER EN LA VICEPRESIDENCIA DE EEUU

Harris, de 56 años, tiene una original trayectoria en distintos cargos en el país del norte.

Foto Twitter (@VP)

Estados Unidos; 20 de enero de 2021.-

Este miércoles, la demócrata Kamala Harris, de 56 años, hizo historia en Estados Unidos al convertirse en la primera mujer en jurar como Vicepresidenta de ese país.

La llegada de Harris a la Vicepresidencia tiene atrás un recorrido único.

Nacida el 20 de octubre de 1964 en Oakland, California, Harris fue la primera mujer no blanca en ser elegida fiscal general en California y la primera mujer de ascendencia del sur de Asia en el Senado. Ahora, como vicepresidenta, estará a un paso de liderar Estados Unidos.

Algunos analistas auguran que el presidente Biden, de 78 años, sólo cumpla un mandato, de tal manera, Harris estaría en una posición privilegiada para ganar la nominación a la presidencia del Partido Demócrata dentro de cuatro años.

Aunque sea la primera mujer en el cargo, no seré la última”, dijo Harris en un discurso el 7 de noviembre.

Durante la campaña, Trump habitualmente atacó a Harris, calificándola de “monstruo” después de su debate vicepresidencial de octubre frente a Pence. Cuando los periodistas le preguntaron al respecto, Harris cortó bruscamente al presidente. “No hago comentarios sobre sus declaraciones infantiles”.

Mientras que el trabajo del vicepresidente es a menudo visto como ceremonial, Harris también tendrá un poderoso papel decisivo en el Senado de Estados Unidos.

Tras las sorprendentes victorias demócratas en la segunda vuelta en el estado Georgia, el Senado estará dividido en partes iguales: 50 demócratas y 50 republicanos.

Eso significa que Harris puede pasar un tiempo considerable en el Capitolio actuando como el voto decisivo sobre distintos temas importantes, desde los nominados judiciales hasta el plan de estímulo de 1.9 billones de dólares de Biden.

Los padres de kamala Harris son inmigrantes. Su padre llegó a Estados Unidos desde Jamaica y su madre, ya fallecida, desde India, y sus vidas quedaron marcadas por la narrativa del “sueño americano”.

Kamala Harris se graduó en la Universidad de Howard, en Washington, un ícono de la cultura negra en Estados Unidos, y ese fue el comienzo de una carrera fulgurante como fiscal, que la llevó a ser elegida dos veces como fiscal de distrito en San Francisco y luego fiscal general de California en 2010.

Sin embargo, su discurso de “fiscal progresista” ha sido cuestionado por críticos que señalan que peleó por mantener condenas injustas y se opuso a reformas en California, como una ley que instaba al fiscal general a investigar los tiroteos en los que estuviera involucrada la policía.

A pesar de ello, su trabajo se reconoce por ser clave para reunir una base y tener resonancia al lanzar una candidatura exitosa para llegar al Senado en la campaña de 2016, convirtiéndose en la segunda mujer negra en ser elegida para la Cámara Alta.

Su gestión como fiscal general le permitió acercarse a Beau Biden, el hijo fallecido del ahora presidente, que tenía el mismo cargo que ella en Delaware, y quien murió de cáncer en 2015.

Yo sé cuánto Beau respetaba a Kamala y su trabajo, y, para ser honesto con ustedes, eso pesó en mi decisión de elegirla”, indicó Biden.

Harris no tiene hijos biológicos; sin embargo, cuenta con los hijos de su esposo, el abogado Doug Emhoff, quien también participó activamente en la campaña presidencial.

Emhoff se convertirá en el primer “segundo caballero” de Estados Unidos y en el primer cónyuge judío de un vicepresidente de Estados Unidos. Es un veterano abogado especializado en leyes relacionadas con los medios, los deportes y el espectáculo. 

Cabe destacar que, a pesar de la mediática cercanía con el presidente Biden, Harris también ha enfrentado argumentos con él durante el primer debate entre precandidatos demócratas por la oposición del entonces senador a un programa de la década de 1970 de incorporar a niños de minorías a escuelas mayoritariamente blancas para luchar contra la segregación.

Había una niña en California que era parte de la segunda clase en ser integrada en una escuela pública y era llevada en el bus a esa escuela cada día”, dijo en referencia al transporte de los niños a los barrios de las escuelas blancas. “Y esa niña era yo”, agregó.

Un evento que también quedó marcado en la trayectoria mediática de Harris fue cuando, durante su único debate contra el entonces vicepresidente Mike Pence, levantó su mano mientras él trataba de interrumpirla. “Señor vicepresidente, estoy hablando, soy yo la que está hablando”, le espetó a Pence, logrando silenciarlo.

Con información de AFP.