FALTA DE CONTENEDORES EN CHINA DISPARA PRECIOS Y RETRASA ENVÍOS

El colapso de los puertos se debe a la pandemia, acusan.

Foto Reuters

China; 20 de enero de 2021.-

Las exportaciones chinas, médula espinal para las cadenas de suministro mundiales, enfrentan una crisis derivada de la pandemia de Covid-19. Una de las principales actividades económicas de China, que lo ha colocado como una potencia mundial, está poniendo en peligro las inversiones del sector.

Se trata de un proceso de recuperación de los pedidos desde el exterior en las últimas semanas, la suspensión de la fabricación de contenedores, y el hecho de que muchos de ellos quedaron varados en Europa vacíos tras viajar en el primer semestre del año y no regresar. Todo ello está provocando una insólita escasez de contenedores.

Eso, unido a los problemas causados por la pandemia en los puertos, está impidiendo que los envíos lleguen a tiempo, y ha disparado los precios a niveles sin precedentes: de unos 2 mil dólares por un contenedor de cuarenta pies hace un par de meses, hasta los 12 mil que según fuentes del sector han llegado a cobrarse a remesas rumbo a Inglaterra.

Al volver a abrirse los mercados en el cuarto trimestre de 2020 se produjo un aumento —por encima de lo esperado— de la reposición de existencias, sobre todo en Estados Unidos y en Europa, que nos ha llevado hasta la situación actual de congestión en los puertos”, explica Concepción Boo, responsable de prensa de la empresa danesa de logística Maersk, que cuenta con una de las flotas más grandes del mundo.

Está todo vendido para las próximas semanas. Nuestros barcos van tan llenos que no cabe ni un ratón”, bromea Nils Haupt, de la naviera alemana Hapag-Lloyd, también entre las de mayor tamaño.

Los 234 barcos de Hapag-Lloyd tienen carga asignada para rato, como es el caso de otras compañías similares.

Sin embargo, para Rafael Cascales, presidente ejecutivo de la Asociación Española de Profesionales de Comercio Exterior (Acocex), la situación actual de las embarcaciones en China parece ser más un intento de las compañías por recuperar las pérdidas de los meses pasados.

Las navieras, por su parte, insisten en achacar los problemas a factores externos.

Las medidas para contener la pandemia afectaron a las cadenas de suministros mundiales al reducir el número de barcos y contenedores disponibles. Y se vio mermada la productividad en los puertos de todo el mundo, en los almacenes y en los puertos secos”, aseguran desde Maersk.

Las demoras han empujado a las navieras a elevar los precios por los tiempos extras que de trabajo y espera en los principales puertos del mundo.

Ahora todo el mundo quiere contenedores. Los clientes piden y piden. Todo el sistema tiene mucha presión en estos momentos, pero necesitamos mucho más tiempo que antes para regresar a China con los contenedores vacíos”, sostiene uno de los trabajadores del ramo.

La escasez de contenedores ya ha generado pánico en el mercado: hay exportadores que prefieren realizar dos reservas para un mismo envío ante el miedo a quedarse sin espacio, incrementando artificialmente la demanda y empeorando aún más una saturación ya de por sí excepcional.

Las exportaciones chinas crecieron en diciembre un apabullante 18.1 por ciento, con un superávit comercial de 535 mil millones dólares, el mayor en un lustro. El gigante asiático cerraba así el año con un crecimiento del PIB del 2.3 por ciento a pesar de la pandemia.

Con información de El País.