DETECTAN CORRELACIÓN ENTRE PLÁSTICO Y CÁNCER DE MAMA

Un análisis podría utilizarse como prueba predictiva y para desalentar el uso de productos de plástico.

Imagen UNAM

Ciudad de México; 16 de enero de 2021.-

Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) lograron correlacionar la presencia de bisfenoles y ftalatos en pacientes mexicanos con cáncer de mama. Para los investigadores, refrendar su hallazgo en sangre en una muestra mayor de pacientes podría tener utilidad en la clínica del cáncer como herramienta pronóstica.

El estudio fue realizado por el doctor Jorge Morales Montor, del Instituto de Investigaciones Biomédicas, con la colaboración del doctor Omar Amador, así como de las doctoras Karen Nava Castro y Margarita Palacios, del Centro de Ciencias de la Atmósfera.

La pregunta era si podríamos medir, así como ellos los median en el aire, estos mismos contaminantes en fluidos humanos”, dice Morales Montor

En estudios científicos previos se afirma que en seres humanos no se puede medir el compuesto parental u original de bisfenol A (BPA) y de ftalatos, sino sólo en orina y sólo sus metabolitos, productos de la degradación de esos contaminantes por el metabolismo del organismo.

Sin embargo, Morales Montor y sus colaboradores detectaron en sangre (suero) de pacientes mexicanos la presencia de BPA y ftalatos (“fue una sorpresa agradable”) y determinaron que hay una correlación de esos compuestos contenidos en plásticos y latas con el cáncer de mama.

También fue preocupante encontrar la correlación de uno de ellos: en la etapa cuatro de cáncer de mama, la más agresiva, existen mayores niveles de dihexilftalato en sangre. Éste es un factor de riesgo, mientras que los bisfenoles “no cambiaban tanto”.

Otro resultado significativo fue que las pacientes de la CDMX, una de las ciudades más contaminadas del mundo, tenían más ftalatos en sangre que las de Toluca, en un orden de 2000 y 200 nanogramos por mililitro, respectivamente. Mientras que las personas normales tienen 120 y 45 ng/ml.

Estos datos, apunta Morales Montor, son los primeros que realmente indican cierta correlación de los niveles de estos contaminantes y el desarrollo de una enfermedad: el cáncer de mama.

El título del proyecto universitario es “La medicina ambiental y sus implicaciones en la solución de problemas nacionales de salud: efecto de los compuestos aromáticos policíclicos y ftalatos presentes en la fase particulada del aerosol atmosférico de la Ciudad de México sobre el sistema inmune y la susceptibilidad al cáncer de mama”, y en él colaboraron el Hospital 20 de Noviembre del ISSSTE, ubicado en la CDMX, así como dos clínicas del IMSS y una del sistema de salud del Estado de México, ubicadas en Toluca.

Con información de Gaceta UNAM.