LA RADIOFRECUENCIA, UNA ALIADA PARA TRATAR PULMONES CON COVID-19

Luego de probar este procedimiento con un médico que resultó contagiado, hay signos reales de recuperación.

Fotos: Twitter/@LopezJaquii03

Toluca, Estado de México, 06 de enero de 2020.- La radiofrecuencia puede volverse una inesperada y potente aliada contra el Covid-19 con solo tres sesiones de media hora. En Perú se comprobó que esta técnica, ya usada para el tratamiento de cáncer, es también efectiva para recuperar los pulmones colapsados por el coronavirus, de acuerdo con una investigación.

Fernando Valencia, un físico médico de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) de Lima, es el autor de una investigación donde se reportó considerables y rápidas mejoras contra la invasión pulmonar que produce esta enfermedad, pudiendo reducir incluso los tiempos de recuperación de los casos más graves.

La técnica bautizada como dielectrotermia autofocal (DTAF) es complementaria a los tratamientos habituales y puede ayudar no solo a evitar que muchos infectados acaben conectados a un ventilador mecánico, sino también a que los que ya están en unidades de cuidados intensivos (UCI) tengan mayor probabilidad de sobrevivir, según las conclusiones de la investigación.

Esto gracias a la aplicación “inocua, indolora y no invasiva” de ondas electromagnéticas cuya energía induce una “fiebre artificial” de no más de 39 grados Celsius sobre el pulmón, lo que permite descongestionarlo de edemas y fluidos y al mismo tiempo activar el sistema inmune, a modo de coadyuvante antiviral.

A diferencia del tratamiento por radiofrecuencia para casos de cáncer, donde los nódulos están muy localizados, el Covid-19 produce “micronódulos” de manera extendida en todo el pulmón que lo llevan a colapsar, pero las ondas electromagnéticas logran igualmente eliminarlos.

Previa toma de una tomografía, escogemos el pulmón más dañado cuya hipoxemia (bajo nivel de oxígeno en sangre) e hipoperfusión (disminución del flujo sanguíneo) va a provocar la muerte del paciente, y hacemos una secuencia de tres sesiones en tres días intercalados”, explicó Valencia.

De acuerdo con el científico hay signos reales de recuperación y se ve la remisión de la enfermedad, esto, luego de probar este procedimiento con otro médico que resultó contagiado y que se ofreció voluntario cuando se encontraba en estado “de moderado a severo”.

Este médico veía muy pocas posibilidades de sobrevivir, y tuvimos la fortuna de hacerle un seguimiento muy estricto en la secuencia de su recuperación”, indicó el investigador, que le aplicó a su colega tres sesiones de radiofrecuencia con ondas de 13.56 megahercios en un campo electromagnético de entre 700 y 1,000 voltios.

Al eliminar sin contacto con el paciente la materia que obstruye sus alveolos, también se logra una mayor efectividad de ciertos medicamentos que hasta ahora se han mostrado ineficaces cuando el paciente ya está grave.

El antiparasitario ivermectina, en Perú ha sido ampliamente utilizado para tratar las fases tempranas de la enfermedad, pero ahora, según Valencia, también sería eficaz para pacientes severos tras liberar el pulmón mediante radiofrecuencia.

Se sigue insistiendo con fármacos, pero los fármacos tienen su limitación. A esos fármacos hay que ayudarlos, y los ayudamos con radiofrecuencia. Para que fuesen efectivos faltaba una condición no invasiva que activase y modulase el sistema inmune, y ese activador es justamente el sistema de radiofrecuencia”, apuntó Valencia.

El costo de un aparato móvil de radiofrecuencia puede ser similar a un respirador artificial de alta gama, pero con la ventaja de que puede aplicarse a unos 30 pacientes al día, mientras el ventilador mecánico está conectado permanentemente al enfermo durante semanas a la espera de que su sistema inmune responda por sí solo.

La investigación hasta ahora, está pendiente de ser publicada en una revista científica con el apoyo del vicerrectorado de Investigación de la UNI y luego se buscará el permiso del Ministerio de Salud o del Instituto Nacional de Salud (INS) para un ensayo clínico.

Esta prueba no necesitaría tantos voluntarios como la de una vacuna o un medicamento, pues es selectiva, ya que se puede demostrar su efectividad aplicando la radiofrecuencia en un solo pulmón por persona y evaluando si presenta mejoras sobre el otro pulmón que no ha recibido las ondas.

Con información de: Forbes México