REUNIONES DECEMBRINAS PODRÍAN GENERAR UNA “SÚPER PROPAGACIÓN” DE COVID-19: EXPERTOS

Foto: @AristeguiOnline

El análisis, publicado en “Nature”, examinó el aumento de casos por Covid-19 durante vacaciones y celebraciones pasadas.

Toluca, Estado de México, 16 de diciembre de 2020.- Ante la pandemia de Covid-19 que sigue activa, las consecuencias que podrían producir las reuniones masivas con motivo de las fiestas decembrinas, podrían convertirse en “eventos de súperpropagación”, alertó un grupo de epidemiólogos.

Las estadísticas demuestran que la propagación del Covid-19 ha crecido durante las temporadas vacacionales. Lo que más preocupa de las cenas navideñas, es el aumento de transmisiones del virus del SARS-CoV-2, que podrían desatarse durante estos encuentros.

De acuerdo con científicos internacionales, las autoridades sanitarias alrededor del mundo lidian con la forma de contener a la población durante la Navidad y el Año Nuevo, pues son una de las fechas en las que más se transportan de un lugar a otro para reunirse con sus familiares. A este respecto, investigadores advierten que podrían convertirse en “eventos de súperpropagación”.

Ya estamos en un alto nivel de propagación comunitaria y estamos a punto de ver a mucha gente viajando y reuniéndose en el interior”, declaró Julia Marcus, epidemióloga de enfermedades infecciosas de la Facultad de Medicina de Harvard.

El análisis, publicado en “Nature”, examinó el aumento de casos por Covid-19 durante vacaciones y celebraciones pasadas. El 25 de enero de 2020 se celebró el Año Nuevo Lunar, por lo que cinco millones de personas abandonaron la ciudad de Wuhan en China. Esta festividad representa una de las migraciones masivas más grandes del mundo.

Zhengming Chen, epidemiólogo de la Universidad de Oxford, expresó que, en el caso de Reino Unido, fue entre el 17 al 21 de febrero con motivo de las vacaciones escolares que miles de personas viajaron al norte de Italia y lugares turísticos en España. Posteriormente, volvieron a su ciudad de origen infectados con el Covid-19.

El aumentó en los casos del nuevo coronavirus, más reciente, sucedió en la semana del Día de Acción de Gracias, celebrado el pasado 12 de octubre. Canadá fue una de las regiones que registró un mayor número de infecciones, dos semanas después del festejo.

Hasta la fecha, China ha sido el único país capaz de controlar en gran medida los efectos de la pandemia, al grado de informar una transmisión local cercana a cero en los últimos meses.

El tamaño de las reuniones contribuye a la propagación del virus a gran escala, reconoció Stefania Boccia, experta en salud pública del Hospital Universitario Gemelli de Roma. Sin embargo, la experta no absuelve a las reuniones pequeñas de todo peligro.
Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus se transmitió, mayormente, dentro de los hogares y hasta el 85% de los grupos de infección en dos provincias ocurrieron en familias.
Mientras que otro estudio estimó que, si un miembro de la familia contrae la enfermedad, el 30% de su hogar, equivalente a una de cada tres personas, se infectará.

Zhengming Chen agregó que de acuerdo con la evidencia de los meses pasados, los climas cálidos y húmedos reducen la propagación de la enfermedad.

Probablemente se deba a que cuando hace calor y humedad, las partículas virales tienden a caer al suelo rápidamente”, consideró. Por lo que el frío, característico de otoño e invierno, podría facilitar al patógeno circular por mayor tiempo.

Sin embargo, este no es el único factor que influye en las épocas de frío,
“El comportamiento humano también juega un papel importante”. El epidemiólogo expuso que cuando las temperaturas bajan, las personas tienden a reunirse en interiores, hecho que implicaría un mayor riesgo “porque el virus viaja por el aire en pequeñas gotas cuando una persona infectada habla, tose, ríe, canta o incluso respira”.

Chen recomendó que los interiores deben mantenerse ventilados con las ventanas y puertas abiertas, ya que, de acuerdo con el experto, cuando la gente cierra sus puertas y ventanas para protegerse del frío, el aire de la habitación se estanca, lo que le da al virus una mejor oportunidad de quedarse.

Tenemos algunas vacunas efectivas que se distribuirán en unas pocas semanas; debemos mantenernos firmes, hacer un sacrificio adicional y luego, la próxima Navidad, podemos volver a la normalidad”, reflexionó Alessandro Vespignani, epidemiólogo de la Universidad de Northeastern en Boston.

Con información de: El Universal