LA FIEBRE DE LA MÚSICA DISCO, DESDE LA GRAN MANZANA HASTA MÉXICO.

(Foto: Moviepix).

La música disco nació a finales de la década de los sesentas, siendo un género bailable derivado del rhythm and blues que mezcló elementos de géneros anteriores, como el soul y el funk, toques latinos, blues, música sinfónica plasmada en arreglos de cuerdas, entre otros, logrando popularizarse en las salas de fiesta (discotecas) en la segunda mitad de los años setentas.

Algunos dicen que el movimiento comenzó en los sesenta, en algunos clubes nocturnos de Nueva York. Otros señalan que inició en Paris, donde al final de esa década, se escuchaban canciones como “Jet T’ Aime” de Serge Gainsbourg. Sin embargo, fue hasta 1972, cuando el crítico Vince Aletti, incluyó el término en la revista Rolling Stone para hablar de la nueva tendencia que se escuchaba en los clubes de baile, sobre todo en la escena neoyorquina.

La célebre discoteca Studio 54 de Broadway, fue uno de esos lugares en los que se podía disfrutar este tipo de música, éxitos como “Rock the Boat” de Hues Corporation, “Love’s Theme” de Barry White y “Never can Say Goodbye”, interpretado por la icónica Gloria Gaynor.

Su influencia sería tanta, que la música disco se coronaría en la pantalla grande con la película “Saturday Night Fever” (1977), con los emblemáticos Bee Gees y un joven John Travolta que no solo lograría gran boom para este género, también dejaría gravada en el colectivo cultural la emblemática pose característica de este ritmo.

(Foto: Michael Gray).

En México, este género se retomaría con versiones en español y una serie de algunos arreglos a título personal del artista, como el grupo MTM con “El Peribus”, una adaptación de “Double Dutch Bus” de Frankie Smith. Inclusive, el arreglista mexicano de origen argentino, Bebu Silvetti, obtendría algunos éxitos al incursionar en el género, logrando colaboraciones con bandas como Salsoul Orchestra.

En la década de los setenta, también se lanzaría un programa de televisión, en horario estelar, llamado “Fiebre del 2”, el cual después cambiaría a “Fiebre”, en el que se realizaban concursos de baile, conducido por Fito Giron y Chela Braniff. Éste se enfocaba principalmente a los jóvenes, inspirado en la estética de la película de Travolta.

Incluso, Juan Gabriel, incluiría arreglos y ritmos alusivos a la música disco en canciones de entre 1978 y 1979, especialmente en el álbum “Me gusta bailar contigo”, canciones como “Everybody dance in Acapulco”, “Buenos días, señor sol”, “Nadie es como tú”, y “Me gusta bailar contigo”, entre otras, fueron grandes éxitos en las discotecas de la época y sentarían las bases para las entregas futuras del Divo de Juez.,

Con información de: Jowke.es | Slang.fm | L avanguardia.com | Jotdown.es