FOTOS: SIGUE EN PIE LA HACIENDA DE PANOAYA EN AMECAMECA LUGAR DONDE SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ APRENDIÓ A LEER

Foto: Captura de Pantalla

Entre los muros de Panoaya, Juana Inés compuso sus primeros poemas a los ocho años.

Amecameca, Estado de México, 13 de noviembre de 2020.- La hacienda de Panoaya que data del siglo XVII, aún sigue de pie en un hermoso escenario natural. En este lugar habitó la más grande poeta de todos los tiempos, Sor Juana Inés de la Cruz. Se cuenta que en la biblioteca de su abuelo Pedro Ramírez, aprendió a leer, esta niña tomaba los libros a escondidas y se iba a la capilla de la hacienda a conocer su contenido.

Don Pedro Ramírez tenía arrendadas dos haciendas, la de Nepantla y la de Panoaya, en esta última sembraba maíz, trigo y otros granos, por tal razón tenía a su cargo algunos peones de color e indígenas con quien Sor Juana convivió y aprendió de su lengua y de su cultura. Entre los muros de Panoaya, Juana Inés compuso sus primeros poemas a los ocho años, entre ellos Loa al Santísimo Sacramento, según el Padre Calleja, primer biógrafo de Sor Juana.

Sin embargo, la vida de la décima Musa en este lugar terminaría tras la muerte de su abuelo en 1655, pues fue enviada a la Ciudad de México, a vivir con su tía materna, María Ramírez, quien estaba casada con Juan de Mata.

Pedro Ramírez arrendó la hacienda de Panoaya por tres vidas, es decir, durante toda su vida y, a su muerte, sucesivamente durante las de su hija Isabel y su nieta María. Más tarde la hacienda pasó otra vez por tres vidas a Diego Ruiz Lozano, el medio hermano de Juana Inés y a sus descendientes. De esta manera la hacienda estuvo en manos de los Ramírez por seis generaciones.

Cabe mencionar que la hacienda fue restaurada hace unos años bajo la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia y está abierta al público.

Exclusiva para AMX Noticias: Graciela Ortega Conde|| Fotos: Captura de patalla