¿ABSTINENCIA GENERALIZADA DE SEXO POR LA PANDEMIA?

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Especialistas afirman que la cuarentena obligada y el temor al contagio de Covid-19 han reducido la actividad sexual de las personas.

Toluca, Estado de México; 21 de octubre de 2020.- Prácticamente, todas las grandes ciudades del mundo entraron en un periodo de confinamiento debido a la pandemia de Covid-19. Las personas que sí siguen esta medida de prevención de contagios han llegado a experimentar diversos sentimientos, síntomas psicológicos y hasta trastornos derivados de la situación de encierro y aislamiento social que viven.

En medio de la angustia que genera el confinamiento, ha surgido el tema de las relaciones sexuales en un contexto de distanciamiento social, trabajo y clases a distancia y pocos o nulos encuentros familiares o sociales. Derivado de ello, algunas personas se preguntan si hay riesgos de contagio de Covid-19 en las relaciones sexuales o qué sucede en un encuentro con intercambio de besos, la respiración agitada o los cuerpos entrelazados.

La psicoanalista, Gabriela Goldstein, cree que “involuntariamente estamos, de alguna manera, viviendo una represión sexual”. El médico psicoanalista, Andrés Rascovky, por su parte, indica que hoy el sexo es un tema que no está en un primer plano, al menos en los medios, pues no se produce un clima que invite al amor.

“Creo que, por la angustia reinante, se está produciendo una abstinencia generalizada”, diagnostica Rascovky. “La cuarentena obligada nos fuerza a estar más con el otro o la otra y esa situación casi que obliga a buscar más tiempo para compartir sexualmente. Pero insisto, si bien es una oportunidad que ofrece esta pandemia, la cabeza juega su partido aparte y a veces el erotismo no se hace presente”, argumenta Rascovky.

Sin embargo, para Goldstein, “la situación del temor al contagio lleva a la persona a los sentimientos más primarios, qué tipo de represiones están operando en la mente humana, qué tipo de tabúes se apoderan de nosotros… Evidentemente los pensamientos más primitivos se apoderan de nosotros para pensar en que no podemos entrar en contacto con la otra persona por temor al contagio”.

Ambos especialistas concuerdan en un aspecto que ha tomado gran relevancia con el uso de las tecnologías de información en este tiempo de confinamiento: las relaciones sexuales han acelerado su presencia en redes sociales y a través de dispositivos de tecnologías de comunicación.

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“Sacando las parejas estables bajo el mismo techo, todo lo demás está clausurado. Nada de poliamor, bigamia, swingers. Serán tiempos de diálogos eróticos, de intercambio de fotos cachondas, de juegos masturbatorios por internet o por whatsapp, lo que sería el ideal para las parejas que no conviven o para quienes buscan relaciones ocasionales”, indican los especialistas.

Para Goldstein, las parejas estables, que conviven, “son las que de alguna manera estarían a salvo para mantener relaciones sexuales, sabiendo que no hubo viajes al exterior recientes y que se mantuvo el protocolo de aislamiento que decretó el gobierno nacional. Y la pareja que convive que tuvo relaciones ya está, porque intercambiaron besos, fluidos, cama”.

Ahora bien, ¿qué sucede con las parejas estables que viven en casas distintas? “En estos momentos es imposible, porque tenemos que aceptar lo que se instituye como una legitimidad para protegernos a todos, que es el aislamiento social, no salir de la casa. En ese sentido, impera el principio de realidad”, indica el especialista.

Ante ello, la autosatisfacción y la ayuda de la tecnología están tomando un papel protagónico, pero solo en algunos casos. “Por un lado, en una primera impresión, podría decir que crecerían exponencialmente, pero en momentos como los actuales, en los que estamos atravesando una necesidad de autoconservación ante un enemigo difícil de imaginar, es probable que se reduzca la necesidad sexual”, indica Goldstein.

De manera general, y siguiendo el comportamiento de sólo aquellas personas que han respetado el confinamiento y distanciamiento social, no hay posibilidad de otro tipo de encuentro sexual, cuando se trata de no moverse de casa, por lo que la gente que estaba acostumbrada a las relaciones ocasionales, el poliamor o el intercambio de parejas, deberá atravesar los distintos momentos de ansiedad, estrés y tensión que provoca esta pandemia. Esto último los llevaría a tomar alternativas de autosatisfacción o a internet.

Con información de Clarín.

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