ERA DE ORO DE LA MÚSICA DISCO: CURIOSIDADES DE FIEBRE DE SÁBADO POR LA NOCHE.

Escena de la película “Fiebre de sábado por la noche”.

La exitosa película fue un ícono de la música disco.

Toluca, Estado de México; 25 de septiembre de 2020.- Cuando inició el rodaje de Fiebre de sábado por la noche, poca idea tenía su director, John Badham, del éxito y marca que dejaría la cinta en la era de oro de la música disco.

El joven John Travolta, protagonizó el filme con un icónico personaje que rompió con los estándares de la época. El incomprendido Tony Manero, representaba a toda una generación de jóvenes que esperaban que llegara el fin de semana para lucirse sobre la pista de baile, aun cuando sus padres no pudieran comprender que ese fuera el motor de su existencia.

La música de los Bee Gees, los pasos de baile, el vestuario, las luces y los ademanes formaron en su conjunto una caja audiovisual capaz de ser comprendida y disfrutada con todos los sentidos: era el clímax de una era de oro.

Escena de la película “Fiebre de sábado por la noche”.

Éstas son algunas curiosidades de la película que engalanó el final de la década de los 70’s.

El guion de Norman Wexler fue adaptado de un artículo de no ficción escrito por el periodista Nik Cohn para una revista, en el que se detallaba la vida de los adolescentes de Brooklyn en plena era disco. En un comienzo, la película se llamó “Tribal Rites of the New Saturday Night” (o “Ritos tribales de las nuevas noches de sábado”), siguiendo el título del reportaje periodístico que la inspiró.

Más tarde, el proyecto se acortó a Saturday Night y no fue sino hasta que los Bee Gees no dieron a conocer una de las canciones que formaría parte de la banda sonora, “Night Fever” que el director configuró el título con el que finalmente se estrenó, el 16 de diciembre de 1977.

La actriz Diana Hyland fue quien alentó a Travolta, su novio en ese momento, a aceptar el papel de Tony Manero. Se habían conocido tiempo antes, durante el rodaje de la película El chico en la burbuja de plástico.

Tristemente, el rodaje de Fiebre de sábado por la noche estuvo marcado por el dolor para el actor: antes de comenzar la filmación, se descubrió que Hyland padecía de un avanzado cáncer de mama. Su salud se fue debilitando rápidamente hasta su muerte, el 27 de marzo de 1977. La producción de la película entró en receso por unos días para que Travolta pudiera asistir al funeral y se recuperara de la pérdida.

Travolta se tomó muy en serio el desafío de componer a Manero. Por eso, corrió diariamente poco más de tres kilómetros y tomó clases de baile durante tres horas, de lunes a viernes, para llegar en forma al rodaje. Hacia el final de la filmación, había perdido un total de 9 kilos.

El gran desafío para el protagonista fue hacer la escena de baile de “You Should Be Dancing” sin dobles de cuerpo y de principio a fin. De hecho, cuando se enteró que los directivos pretendían que él sólo hiciera los primeros planos de la secuencia, se puso de muy mal humor y aseguró que él estaba en condiciones físicas de realizarla de manera íntegra. Y lo hizo.

Pese a que Travolta quería vestir de negro sobre la pista, finalmente la producción lo convenció de llevar el ya icónico traje blanco para que las luces de colores y sus movimientos se lucieran mejor en cámara.

Según contó el actor, utilizó dos trajes idénticos para la escena culminante de la película: entre tomas, se veía obligado a cambiarse debido a que la transpiración se hacía notar sobre la tela de poliéster. De inmediato, comenzaba un operativo detrás de cámaras para secar la ropa y reemplazarla.

Uno de los trajes en cuestión fue vendido en una subasta por 145 mil dólares. El comprador fue el crítico de cine Gene Siskel, quien se reconoció fanático de la película.

Con Travolta ya confirmado, lo más complicado fue encontrar a la actriz correcta para ponerse en la piel de Stephanie Mangano, la mujer que le robaba el aliento a Tony Manero. Jessica Lange, Kathleen Quinlan, Amy Irving y Carrie Fisher, fueron algunas de las opciones que se consideraron para el rol que terminó interpretando, finalmente, Karen Lynn Gorney.

Anette, la compañera de baile inicial de Manero, tampoco fue un personaje sencillo de encontrar. Donna Pescow, la actriz que finalmente la interpretó, hizo seis audiciones hasta obtener el papel.

¿Recuerdas a The Nanny? Pues Fran Drescher también participó en esta cinta, interpretando a Connie, una chica algo atrevida que consigue sacar lo mejor de Manero en la pista.

Pese a que contó con un presupuesto algo reducido -3,5 millones de dólares, en total- las ganancias que dejó “Fiebre de sábado por la noche” superaron los 237 millones de dólares desde su estreno, en diciembre de 1977.

El soundtrack de “Fiebre de sábado por la noche” vendió unos 20 millones de copias sólo en Estados Unidos, y se posicionó rápidamente como el álbum más vendido de la historia hasta que, seis años después, fue destronado por “Thriller”, de Michael Jackson.

El disco también se alzó con otro récord, al convertirse en la banda sonora más vendida de la historia. Pero en 1992, el título pasó a manos del soundtrack de “El Guardaespaldas”, que superó los 22 millones de placas.

Con información de La Nación