CAPTAN A BALLENAS JOROBADAS EN UN RÍO INFESTADO DE COCODRILOS

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Dos de las ballenas, que fueron vistas por primera vez en el East Alligator River a principios de esta semana, ya han regresado al mar.

Sídney, Australia, 14 de septiembre de 2020.- Tres ballenas jorobadas, una especie que normalmente viaja a la Antártida en esta época del año, fueron a parar a un río que atraviesa el Parque Nacional Kakadu, en el Territorio del Norte de Australia, donde habitan muchos cocodrilos, informó el departamento de Parques Nacionales.

Dos de las ballenas, que fueron vistas por primera vez en el East Alligator River a principios de esta semana, ya han regresado al mar, mientras que la tercera continúa nadando en el río, se informó en un comunicado.

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El personal del Parque Nacional está monitoreando a la ballena y preparando “planes para intervenir si fuera necesario”. Asimismo, han establecido una zona de exclusión desde la desembocadura del río hasta un punto situado aproximadamente a 30 kilómetros río arriba para garantizar la seguridad de las personas y de la propia ballena.

Lo último que queremos es una colisión entre un bote y una ballena en aguas donde prevalecen los cocodrilos y la visibilidad bajo el agua es cero. Tampoco queremos que los barcos fuercen inadvertidamente a la ballena a moverse río arriba”, se lee en el comunicado.

Nunca había ocurrido antes, no hemos tenido registros de esto en el pasado. Hemos colaborado con los propietarios tradicionales de East Alligator River, y tampoco han visto ballenas jorobadas en ninguno de los Alligator Rivers” explicó Carol Palmer, científica principal del Departamento de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Territorio Norte de Australia.

Los cocodrilos no son un peligro para las ballenas debido a su tamaño, precisó Feach Moyle responsable del Parque Nacional de Kakudu.
Ni siquiera un cocodrilo grande se acercará a ellas”.

Sin embargo, si un cetáceo se encontrara bloqueado, entonces sí podría convertirse en una presa para ellos, ya que un rescate tomaría tiempo en este territorio remoto.

No se sabe qué pudo conducir a las ballenas al río, aunque los científicos creen que podrían haber tomado un camino equivocado.

Con información de: Actualidad/Excélsior