CÁNCER FACIAL UN FACTOR DE AMENAZA PARA LOS DEMONIOS DE TASMANIA

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La enfermedad ha acabado con 90% de la especie.

Tasmania, 14 de septiembre 2020.-

Si bien sabemos que el cáncer facial es una enfermedad que puede dañar a los humanos, también puede dañar algunas especies de animales, ya ha terminado con el 90% de los demonios de Tasmania; el tipo de cáncer que ataca al Sarcophilus harrisii es contagioso, pero solo dentro de la misma especie ya que los humanos y otras especies son inmunes.

Este tipo de cáncer, conocido como enfermedad del tumor facial del demonio (DFTD), fue descubierto hace unos 20 años en el noreste de Tasmania. Y esta enfermedad ha provocado que los demonios de Tasmania enfermos quedan desfigurados e incluso muchos mueren en agonía, usualmente de hambre, ya que no pueden comer debido a las úlceras en la boca y la garganta. Cuando se descubrió la enfermedad, había alrededor de 200 mil demonios de Tasmania en el país.

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Cabe mencionar que los demonios de Tasmania han vivido en Tasmania por más de 600 años, son principalmente nocturnos y solitarios y evitan la confrontación. Sin embargo, cuando comen, lo hacen en manadas, como buitres, cumpliendo una función ecológica. Los animales se pueden encontrar en la costa y en zonas boscosas. Su hábitat está amenazado y son expulsados hacia áreas urbanas donde pueden ser atropellados por los automóviles.

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Androo Kelly, quien se dedica a cuidar a esta especie, cree que la enfermedad se desarrolló por las condiciones ambientales cambiantes. Una sequía prolongada hizo que hubiera menos animales para que los demonios se alimentaran, lo que les provocó estrés, debilitando su sistema inmunológico.

Actualmente unos 800 demonios de Tasmania viven en cautiverio para ayudar a mantener la población sana. Los científicos se encuentran trabajando en una vacuna; posiblemente los animales puedan salvarse a sí mismos; en 2016, los investigadores encontraron rasgos genéticos entre varias poblaciones que les daban resistencia al tumor contagioso. Esta investigación genética también podría ayudar a combatir el cáncer en humanos algún día, según un estudio de 2020.

Con información: adn40