MECANO Y ‘EL 7 DE SEPTIEMBRE’, ESTA ES LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN

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Nacho Cano impregnó en este éxito la historia del rompimiento de su relación con la escritora Coloma Fernández.

España; 07 de septiembre de 2020.-

7 de septiembre es una de las fechas más emblemáticas en la historia de la música pop en español gracias al éxito de Mecano “El 7 de septiembre” (incluida en Aidalai, 1991).

La letra de esta canción es de la autoría de Nacho Cano, uno de los integrantes de esta agrupación española, y uno de sus principales compositores. La historia es nada menos que su rompimiento con la escritora Coloma Fernández, luego de ocho años de relación, hace 30 años.

De hecho, la historia de esta relación quedó plasmada en dos canciones del grupo, la primera fue ‘La fuerza del destino’ (incluido en Descanso dominical, 1988), cuando inició el romance.

Ambas canciones, la del romance y la de la ruptura, se convirtieron en clásicos del pop español y fueron grandes éxitos de Mecano.

El romance entre Coloma y Nacho comenzó a principios de los ochenta, cuando ambos eran muy jóvenes (ella tenía 19 años, como indica la canción); se conocieron el 7 de septiembre de 1981. En la letra de la canción hay algunas claves que dan pistas sobre cómo surgió aquello: cuando Nacho explica, en voz de Ana Torroja, que “una noche en el bar del oro / me decidí a atacar”, ese “oro” se refiere al Golden Village, uno de los templos de la noche madrileña de entonces situado en el barrio de Chamartín, donde Coloma acudió con una amiga y conoció a Nacho.

“Te dije nena dame un beso / tú contestastes que no”: el amor apareció posteriormente, en algunos encuentros más en citas en lugares comunes y sencillos. Finalmente, la relación cuajó y duró ocho años, hasta 1989.

Poco después, Nacho iniciaría una relación con Penélope Cruz, que en el vídeo de La fuerza del destino interpretaba a la joven Coloma.

Nacho escribió en ‘7 de septiembre’: “aunque empeñados en soplar / hay llamas que ni con el mar”. Coloma ha recordado en alguna ocasión que la ruptura se produjo un diciembre y, el siguiente siete de septiembre, aniversario del día en que se conocieron, fueron a cenar juntos a un restaurante.

“La misma mesita que nos ha visto amarrar las manos por debajo / cuida que el rincón de siempre permanezca reservado”. Ese rincón de siempre es La Parra, restaurante en la madrileña calle de Monte Esquinza que a Nacho Cano le gustaba y al que solían acudir.

Con información de El País.