TORTILLERÍA HABILITA ESPACIO PARA QUE NIÑOS TOMEN CLASES EN LÍNEA

Foto Facebook (Tortillerias La Abuela)

Un “Rincón de esperanza” es para los niños que no tienen medios para tomar sus clases a distancia en Tlalpan.

Ciudad de México; 03 de septiembre de 2020.-

Al menos 15 niños toman sus clases a distancia en una camioneta que la Tortillería “La Abuela” habilitó para apoyarlos debido a que no cuentan con las herramientas ni los recursos necesarios para hacerlo en sus hogares o porque hasta sus domicilios no llega la señal de televisión con los canales que imparten las clases.

El “Rincón de la esperanza” se ubica en la Colonia Héroes de Padierna, en Tlalpan, y cuenta con tabletas, libretas y plumas donadas por los vecinos para que los niños puedan tomar sus apuntes mientras toman sus lecciones en Youtube.

Fotos Facebook (Tortillerias La Abuela)

Dalia Ávila es la propietaria del local, ella busca que con esta iniciativa se pueda contribuir con quien más lo necesita, pues ella se ha percatado de grandes desigualdades en su localidad, debido a que varias familias no cuentan con los recursos tecnológicos para el ciclo escolar.

Muchos niños no tienen internet, laptop o una televisión para poder ver las clases, yo veía el sufrimiento y estrés de las mamás que tenían que decidir entre el trabajo y la educación de sus hijos”, comenta.

Fue así como surgió la idea de adecuar una camioneta afuera de la tortillería a la que denomino “Rincón de la Esperanza”.

En el espacio hay una lona, un par de cojines, una pequeña mesa de trabajo, un televisor, una computadora con internet y materiales escolares.

Vamos a trabajar por citas porque no podemos tener a tanto niño aglomerado, tenemos cinco cuadernos, pero usamos las hojas del papel de la tortilla con la que envolvemos para auxiliarlos porque no tienen ni cuadernos, cuando no pueden venir desayunados les damos su desayuno”, compartió la propietaria de la tortillería.

En el negocio también ofrecen caretas, gel antibacterial y cubrebocas a los niños para que el lugar sea más seguro para los niños.

Martha Hernández es una de las madres beneficiada con el apoyo del Rinconcito de la Esperanza, señala que para ella la nueva modalidad de educación a distancia ha sido muy complicada puesto que no cuenta con internet en casa ni mucho menos con algún dispositivo móvil.

Yo tengo tres hijos y aquí me prestan herramientas para que cada uno tome sus clases, yo trabajo y voy al día, pero con esta nueva modalidad se incrementan los gastos, para mí ha sido muy difícil la situación”, comentó la madre.

Con información de El Universal.