COMO LA INFLUENZA, COVID-19 PODRÍA CONVERTIRSE EN ENFERMEDAD ESTACIONAL

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El subsecretario de Salud, López Gatell, expuso que, en un escenario epidemiológico, la afección podría colocarse como una enfermedad endémica, que es cuando permanece por un largo periodo de tiempo.

Ciudad de México, 02 de septiembre de 2020.- Al igual que la influenza, la pandemia SARS-CoV-2, conocida como Covid-19 podría convertirse en un fenómeno estacional, que es cuando, a lo largo de un año, la enfermedad se transmite por vía respiratoria y tiene variaciones a nivel infección, explicó Hugo López Gatell, subsecretario de Salud.

Todavía no sabemos si Covid-19 va a entrar en una fase estacional, una condición que, a lo largo de una año, encontramos variaciones en la mayoría de las infecciones respiratorias y son estacionales, aumentan en otoño-invierno y en primavera-verano disminuyen su frecuencia y así se ha comportado la influenza por milenios y posiblemente SARS CoV-2, el virus que causa Covid-19, puede empezar a tener fluctuaciones estacionales y convertirse en una influenza más”, explicó el subsecretario de Salud.

Por lo que, el Covid-19, señaló, en dicho escenario se colocaría como una enfermedad endémica, “que es una condición de salud que permanece por un largo periodo, a diferencia de una epidérmica, que surge en un momento de tiempo y es distinguible como un fenómeno fuera de los habitual”, señaló.

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Inmunidad

El subsecretario dijo además que bajo este escenario hay otros dos posibles situaciones sobre lo que pudiera ocurrir con la enfermedad provocada por el coronavirus.

Uno, es que, a través de la propagación del mismo virus, se pueda llegar a tener lo que se conoce como inmunidad de rebaño, que es cuando cerca del 65 al 75 por ciento de la población ha creado anticuerpos por la enfermedad, pero, añadió, sólo si dicha inmunidad demuestra tener una duración prolongada.

No todo el mundo necesita ser inmune, hay un porcentaje que es suficiente para que no haya un encuentro entre personas no inmunes, para que no se perpetúe la infección… se necesitaría entre 65 por ciento y 75 por ciento de las personas inmunes en cada espacio nacional, subnacional y regional para que se inhiba la transmisión”, expuso.

El segundo es que dicha inmunidad no sea creada por el virus, sino por la creación de la vacuna.

Por una acción externa a la vacuna, es una medida de protección específica, que justamente resultaría sólo si la vacuna resulta ser eficaz y se puede poner en unas condiciones eficientes para que se afectiva, que es cuando la inmunidad provocada por la vacuna es de duración suficiente”, indicó.

El funcionario, concluyó que los escenarios sólo son “simplemente una reflexión científica de lo que podría llegar a ocurrir”.

Con información de Milenio