T-MEC, ¿DÓNDE QUEDAN LAS PATENTES Y LOS REGISTROS DE LAS MARCAS?

Foto US Embassy

Con el Tratado Comercial se imponen altos estándares de propiedad intelectual en la región conformada por México, EEUU y Canadá.

Toluca, Estado de México; 18 de agosto de 2020.-

Desde el primero de julio de 2020, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) rige el comercio en América del Norte. Ante ello, una de las ventajas de las empresas será la simplificación de trámites para la obtención de patentes y registro de marcas, así como otras disposiciones en materia de propiedad intelectual, de acuerdo con el análisis de Lorena Rodríguez, Directora General de ClarkeModet México.

Una de las trabas que constantemente acusaban las empresas era la duración del trámite de una patente que puede prolongarse hasta por cinco años; sin embargo, con las nuevas disposiciones del T-MEC, para que no se extienda este periodo, se ha establecido que, en caso de que el IMPI demore más de este tiempo en la concesión de una patente – contados a partir de la presentación de la solicitud, por cada dos días de retraso, el instituto otorgará un día más de vigencia a dicha patente. Este ajuste beneficia a todas las solicitudes presentadas después del 30 de noviembre de 2020.

De igual forma, con el T-MEC, el proceso de dos exámenes para registrar una marca ahora quedará simplificado en un solo examen, lo que equivale a una reducción de cuatro meses en el otorgamiento del registro de la marca.

Respecto del secreto industrial, el tema antes no estaba claramente regulado en México, pues sólo había referencias legales a una modalidad de protección. Con el T-MEC ya hay sanciones severas, es decir, se formaliza y se da mayor poder a la figura de protección. Aquí tienen cabida los servicios digitales que ahora tendrán la posibilidad de proteger códigos, plataformas, y diseños, entre otros, a pesar de estar inmersos en un mercado competitivo y cambiante.

De acuerdo con Lorena Rodríguez, otra de las ventajas del T-MEC en materia de propiedad intelectual es que, desde ahora, debe proporcionarse protección a marcas “no tradicionales”, es decir, a aquellas que no son perceptibles visualmente, ya sean holográficas, olfativas o sonoras.

Si bien, a partir de una reforma a la Ley de la Propiedad Industrial de 2018, México ya cumple con estas obligaciones, la disposición es un punto muy favorable para las compañías que ahora pueden registrar un sonido como su marca, y hacerlo distintivo.

Al respecto, la directora General de ClarkeModet México también hace un llamado a ver estas virtudes como desafíos de una nueva etapa que requerirá inversión para llevar a las empresas a ser más competitivas e innovadoras.

Con información de Forbes.