DETECTAN AL MENOS 50 MIL TIPOS DE BACTERIAS EN EL METRO DE LA CDMX

Foto: Twitter/@MetroCDMX

Para este trabajo fueron escogidas 24 de las 195 estaciones con que cuentan las 12 líneas del sistema.

Ciudad de México, 18 de agosto de 2020.- Investigadores la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), realizaron un estudio que demostró que, en el Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México habitan al menos 50 mil diferentes tipos de bacterias.

Hasta el momento, los microorganismos encontrados no han significado un riesgo sanitario grave, en el contexto de la nueva normalidad derivado de la pandemia del SARS-CoV-2, señaló la doctora Mariana Peimbert Torres, profesora del Departamento de Ciencias Naturales de la Unidad Cuajimalpa.

La doctora Peimbert Torres y otros especialistas de la UAM y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desde 2016, han efectuado monitoreos en las 12 líneas de la red del Metro, en particular en 24 de las 195 estaciones, con el propósito de saber qué variedades de bacterias circulan en las instalaciones.

Los seres humanos convivimos y dormimos todos los días con bacterias y les damos las gracias, pues por ellas podemos digerir, por ejemplo, un mole delicioso; sin ellas no podríamos comer muchas cosas y estaríamos indefensos ante gran cantidad de padecimientos, por lo que al vivir con ellos son parte de nosotros”, sostuvo la investigadora.

Para este trabajo fueron escogidas 24 de las 195 estaciones con que cuentan las 12 líneas del sistema, incluidas las de mayor afluencia, así como las terminales y varias de las correspondencias catalogadas entre las más conflictivas en las horas pico y, si bien cada punto del muestreo y cada estación son diferentes, en realidad tienen muchas cosas en común, porque es una red muy homogénea y todas las líneas se parecen, aunque tengan ciertas particularidades.

El 99 por ciento de las bacterias pertenece a 420 géneros que se observaron en todo el Metro, es decir, sólo uno por ciento es distinto en cada lugar y dentro de cada especie y cepa, aun cuando más o menos es lo mismo”, dijo la doctora Mariana Peimbert Torres.

Hace unos meses la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) publicó un estudio que permitió identificar alrededor de 50 mil tipos de microorganismos que habitan de manera normal en gente sana, por lo que no implican un riesgo a la salud humana.

Tratamos de determinar si las condiciones en cada estación y línea son distintas o parecidas; si tienen ventilación, si les da el sol, cuáles son más concurridas, y qué tan distintos son sus ambientes”, señaló Peimbert Torres.

Asimismo, indicó que, en el contexto de la pandemia del COVID-19, en el Metro persisten dos fuentes de contagio: superficies y aerosoles que se emiten al estornudar, hablar, gritar e incluso respirar.

La gente suele tocarse la cara por cualquier motivo y una forma frecuente de infección es tocar superficies contaminadas y después el rostro, por lo que la indicación para los pasajeros es evitar este hábito, usar alcohol gel y lavarse las manos una vez que llegan a su destino. Contra los aerosoles el cubrebocas ayuda porque limita la dispersión y la posibilidad de contagiar a otros, en caso de estar enfermo, pero es muy importante utilizarlo en forma adecuada, porque si se coloca debajo de la nariz o se levanta para rascar la boca o la nariz no funciona”, indicó.

Respecto de las acciones del Metro para prevenir la propagación de la enfermedad, subrayó que la sanitización de las instalaciones es crucial, pero lo es más la conducta de los usuarios, en cuanto a seguir las recomendaciones sanitarias.

Con información de: Reporte Indigo/Publimetro