CONFINAMIENTO POR COVID-19 PUEDE INTENSIFICAR EPIDEMIA DE OBESIDAD

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Investigadores de las Universidades de Copenhaguen y Aarhus resaltan que la pandemia genera estrés, ansiedad económica, inactividad física y distancia social.

Ciudad de México, 17 de agosto de 2020.- Después de casi seis meses de confinamiento por la pandemia del coronavirus, se puede intensificar la epidemia por obesidad, al generar estrés emocional, ansiedad económica, inactividad física y distancia social, informaron investigadores de la Universidad de Copenhague y la Universidad de Aarhus.

Nos preocupa que los políticos no comprendan plenamente cómo estrategias como los cierres y el cierre de empresas pueden impulsar el aumento de la obesidad, una enfermedad crónica con graves consecuencias para la salud, pero con pocas opciones de tratamiento fiables”, explica Christoffer Clemmensen, del Centro de Investigación Metabólica Básica de la Fundación Novo Nordisk de la Universidad de Copenhague.

En un estudio realizado por los investigadores, señalan que se sabe que las personas con recursos económicos limitados es más probable que coman alimentos altamente procesados y ricos en energía, que de muestran que estimulan el apetito de las personas y consumen más calorías que las que necesitan.

Es probable que más personas recurran a estas formas de alimentación, ya que más personas pierden sus empleos y experimentan dificultades económicas”, apuntó Michael Bang Petersen.

En segundo lugar, refieren que el distanciamiento social aumenta la ansiedad al limitar nuestra capacidad de interactuar socialmente.

Los sentimientos de soledad y aislamiento, combinados con el confinamiento en un entorno doméstico, pueden afectar el comportamiento alimentario y llevarnos a comer en exceso. Este efecto se agrava por los bajos niveles de actividad física, ya que la gente se ve obligada a trabajar desde casa y salir lo menos posible.

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Los investigadores externaron que todavía no se entiende exactamente cómo la salud mental y la situación económica de una persona terminan por aumentar el riesgo de desarrollar obesidad.

Sabemos que existen vínculos entre la obesidad y la clase social y la salud mental de una persona, pero no entendemos exactamente cómo influyen”, concluyen los investigadores.

Con información de: Excélsior