El autor de la investigación señala que los resultados extraídos de unos 370 arrecifes en casi 60 países son alarmantes.
Toluca, Estado de México, 22 de julio de 2020.-
Este miércoles un estudio mundial publicado en la revista Nature, ha revelado un sorprendente declive en el número de tiburones de arrecife, con estos depredadores “funcionalmente extintos” en casi el 20% de los sitios analizados.
Dicho análisis que se realizó durante cuatro años, usó más de 15.000 cámaras de cebo manejadas en remoto para obtener la primera evaluación completa de en qué lugares los tiburones de arrecife crecen y en cuáles son prácticamente inexistentes.
El autor principal del estudio, Aaron MacNeil, declaró que los resultados extraídos de unos 370 arrecifes en casi 60 países son alarmantes.
Esperábamos que hubiera tiburones en cada arrecife en el mundo y encontrar que el 20% de los arrecifes examinados no tenía ningún tiburón es muy preocupante”, declaró en una conferencia de prensa.
En los arrecifes analizados en ocho países, incluido Catar, India, Vietnam y Kenia, no se detectaron tiburones, sin embargo, estos hallazgos no significan que no haya escualos en las aguas de esos países, pero son una muestra de que su número en los arrecifes es ahora críticamente bajo.
Estas naciones son lugares donde decimos que los tiburones de arrecife no juegan ningún papel en el ecosistema allí y están funcionalmente extintos”, precisó MacNeil, profesor asociado en la Universidad de Dalhousie, en Canadá.
Asimismo, el estudio señala que las prácticas destructivas de pesca son la causa más probable de estas pérdidas.
El uso de redes de enmalle y palangre tuvo la mayor influencia negativa en la relativa abundancia de tiburones de arrecife”, subraya el estudio.
Respaldada por el proyecto Global FinPrint, la investigación fue motivada por la escasez de información general sobre poblaciones de tiburones en áreas cercanas a las costas.
Anteriormente, los investigadores se basaban en el examen de registros o mediciones visuales realizadas por buzos. Ambos métodos tienen defectos y producen resultados que son difíciles de comparar, indicó MacNeil a la AFP.
Con información de: La Jornada