ELIMINA FACEBOOK CUENTAS VINCULADAS AL PARTIDO DE BOLSONARO EN BRASIL

Foto: @TN21sv

De acuerdo con especialistas, se encontraron “cuentas falsas y duplicadas que promovían a Bolsonaro y sus aliados en varios grupos de Facebook”.

Brasil, 08 de julio de 2020. – Facebook anunció este miércoles la suspensión de cuentas vinculadas al entorno de políticos del Partido Social Liberal (PSL), del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en el marco de una operación global que también afectó al aliado de larga data de Donald Trump, Roger Stone.

Nathaniel Gleicher, jefe de políticas de seguridad de Facebook, indicó que las páginas cerradas infringían la normatividad sobre el “comportamiento no auténtico y coordinado”.

La desactivación estaba vinculada a los despachos de Eduardo Bolsonaro, Flavio Bolsonaro y Jair Bolsonaro y de los diputados de la asamblea regional de Río de Janeiro, Anderson Moraes y Alana Passos.

Estas cuentas escribían sobre las elecciones, publicaban “memes” políticos y últimamente dedicaban gran parte de las entradas a la crisis del coronavirus, según la red social.

Informó que eliminó un total de 35 cuentas personales, 14 páginas y un grupo de Facebook y otros 38 perfiles en Instagram; de acuerdo con el laboratorio de Investigación Digital del Centro Atlantic Council, que trabajó con Facebook, se encontraron “cuentas falsas y duplicadas que promovían a Bolsonaro y sus aliados en varios grupos de Facebook”.

También se encontraron páginas con cientos de miles de seguidores que publicaban “memes” a favor de Bolsonaro y otros contenidos despectivos con sus críticos, indicaron los investigadores.

Aunque estas páginas no decían abiertamente que estaban conectadas con Bolsonaro y sus aliados, varias estaban vinculadas a los equipos de políticos pro-Bolsonaro”, agregaron.

Estos hallazgos fueron realizadas gracias a la publicación recientes de documentos de la investigación hecha por el fiscal especial Robert Mueller sobre la trama rusa para influir en las elecciones estadounidense de 2016.

Con información de: El Economista