¿TIENES UNA SENSACIÓN DE AGOBIO AL USAR UN CUBREBOCAS?

(Foto: Cottonbro en Pexels)

Madrid, España; 19 de mayo de 2020.-

Con el uso establecido de mascarillas o cubrebocas, derivado de la contingencia causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad conocida como COVID-19, mucha gente experimenta una sensación de agobio y falta de oxígeno, llevando a crear falsas alarmas, como la indicada en un mensaje que recientemente circula por las redes sociales, asegurando que el uso prolongado de mascarillas puede llegar a producir hipoxia (carencia de oxígeno en la sangre) e hipercapnia (retención del CO2), lo que puede derivar en problemas de la salud, sin embargo, ha sido completamente descartado.

Según los puntos marcados por el texto: “El uso prolongado de tapabocas produce hipoxia. (…) Respirar una y otra vez aire exhalado se convierte en dióxido de carbono (CO2), por eso nos sentimos mareados. (…) Provoca malestar, pérdida de reflejos y de pensamiento consciente. (…) Algunas personas manejan su auto con el tapabocas, eso es muy peligroso, porque, el aire viciado puede hacer perder el conocimiento al conductor. (…) Lo recomendable es usarlo sólo si tienes a alguien enfrente o muy cercano, y es importante recordar levantarlo cada 10 minutos para seguir sintiéndote saludable. (…) Es contraproducente para las personas que atienden 8 horas al público, pues se están intoxicando sin saberlo”.

Sin embargo, esto ha sido descartado por expertos en la materia, recordando además que no hay evidencias científicas que demuestren que su uso provoque a sus portadores una carencia de oxígeno.

En este sentido, María Elisa Calle, experta en Epidemiología y Salud Pública y profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, los cubrebocas no sol estancos “entra aire por los laterales y la parte superior y con ese aire entra el oxígeno y se elimina el dióxido de carbono”, en el caso de las mascarillas médicas, como la N95, señala que los tejidos utilizados dejan pasar el gas y el oxígeno es un gas; “Si fuera cierto, los cirujanos que intervienen durante varias horas, estarían muertos y no solo cansados”.



Factores que influyen en esta sensación

Calle, quien además forma parte de la Asociación de mujeres investigadoras y tecnólogas (AMIT), califica el texto difundido como “incoherente”, ya que el aire exhalado no se convierte en CO2, sino que es CO2: “Un tapabocas (mascarilla) funciona filtrando partículas, no gases -como el aire que respiramos-. Para eso hacen falta dispositivos o máscaras antigas, no cubrebocas”.

Según lo explicado en la iniciativa #SaludSinBulos, de la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES), el uso de mascarillas sí puede provocar en los usuarios una sensación en la que les cuesta ligeramente respirar o que sienten un “ligero agobio”, sin embargo, las causas o factores varían entre cada persona, siendo estos los más comunes:

  • Falta de costumbre (siendo esta la principal)
  • Uso prolongado durante muchas horas en un lugar cerrado
  • Reutilización de mascarillas por encima de las indicaciones del fabricante (reutilizarlas puede provocar la saturación de las mascarillas restringiendo el paso del aire)
  • Temperatura ambiente y la sensación de calor que percibe el sujeto (no es por el uso de la propia mascarilla, pero puede llegar a influir en la sensación)
  • El producto no cumple con las especificaciones legales y técnicas establecidas a nivel internacional

(Foto: Polina Tankilevitch en Pexels)

Finalmente, lo citado en el texto va en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde, de quitársela cada cierto tiempo, provocaría que las manos estén en contacto con el instrumento de protección, además de correr el riesgo de que el material sufra desgarramientos.

“Evite tocar la mascarilla mientras la usa; si lo hace, lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón. Para quitarse la mascarilla: quítesela por detrás (no toque la parte delantera de la mascarilla); deséchela inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávese las manos con un desinfectante a base de alcohol o con agua y jabón”, indica la OMS.

*Con información de: 20minutos.es| Eldiariocba.com.ar