AUMENTO DE POBLACIÓN URBANA SOMETE A LA CDMX Y LOS ÁNGELES A ESTRÉS HÍDRICO

Foto: @Merlo_Real

El Instituto de Recursos Mundiales las ha colocado en su listado como las más vulnerables ante la escasez del vital líquido.

Ciudad de México, 10 de febrero de 2020. – El continuo crecimiento de las poblaciones en la capital del país y Los Ángeles ha causado que estas localidades pierdan la capacidad de capturar agua del subsuelo y abastecer a sus habitantes; lo que las coloca entre las principales ciudades con estrés hídrico.

De acuerdo con el Instituto de Recursos Mundiales, en 2019, ambas ciudades aparecieron en su listado “Inasequible e irrevocable: Repensar el acceso al agua en las urbes del sur global”, en el que las coloca como las más vulnerables ante la escasez del vital líquido.

Exequiel Ezcurra, profesor de ecología vegetal en el Departa de Ciencias de Botánica y Plantas de la Universidad de California, Riverside, señaló que este concepto fue adoptado por algunos urbanistas, quienes ven a las grandes ciudades como grandes organismos, lo que resulta ser una metáfora muy poderosa.

Asimismo, dijo que el crecimiento de las ciudades inhibe la capacidad para que capturen agua, por lo que las obliga a traerla de otras fuentes para poder abastecer.

Esto ocurre mientras el agua de lluvia que cae en la ciudad es eliminada al mar después de escurrir por pavimentos o calles, donde se llena de aceites contaminantes”.

El investigador mexicano mencionó que en 1910 las estadísticas indican que de agua de lluvias en la Cuenca de Los Ángeles, el 90 por ciento penetraba al suelo y recargaba los mantos acuíferos y el otro 10 por ciento escurría por ríos y salía al mar en ese momento. Mientras, en la actualidad ocurre exactamente lo contrario, ya que el 100 por ciento del agua de lluvia que llega a la ciudad estadounidense, el 90 por ciento se escurre al mar en unas pocas horas y solo el 10 por ciento recae en los acuíferos.

También explicó que para resolver el abastecimiento en Los Ángeles recurren a los ríos Colorado y Sacramento, situación semejante a la que ocurre en la Ciudad de México con la cuenca del Lerma y el Sistema Cutzamala.

Entonces lo que está pasando es que las grandes ciudades que antiguamente capturaban el agua de la ciudad, ahora la llevan hacia afuera e involuntariamente evitan la recarga de los acuíferos”, señaló.

Por otra parte, el investigador señaló que esto supone un problema muy serio porque cada vez se expulsa más agua de lluvia al mar y se bombea más de otras cuencas. Por lo que concluyó en que se requiere una visión y compromiso a largo plazo que vaya más allá de una coyuntura para resolver el problema del agua en las ciudades.

Con información de: Expansión