LA VERDADERA PESADILLA ANTES DE NAVIDAD.

La mansión Loz Feliz en 2475 Glendower Place, Los Ángeles, ha sido uno de los grandes misterios de la zona. Hasta el momento, lo que se sabe es que en 1959 el doctor Harold Perelson, quien trabajaba como cardiólogo y vivía una vida acomodada, golpeó a su esposa con un martillo a las 4:30 de la madrugada en la víspera de Navidad.

Una y otra vez la atacó hasta que decidió dejarla morir desangrada en el suelo, fue entonces cuando se encaminó a la habitación de su hija adolescente Judye, de 18 años, a quien también atacó con el martillo. Sin embargo, el primer golpe no alcanzó a matarla, por lo que despertó a los vecinos mientras gritaba: "¡No me mates!". Quien también salió de la cama debido a los gritos de la joven fue su hermana menor Debbie, quien corrió al pasillo para ver qué pasaba. Su padre la interceptó en el pasillo, diciéndole "vuelve a la cama, esto es una pesadilla". Fue entonces cuando la encaminó de regreso a su cama junto a su hermano Joseph.

Situación que Judye aprovechó para escapar y llamar a la policía desde la casa de su vecino Marshall Ross, quien había encendido las luces debido a la conmoción. Fue Ross quien regresó a la casa y encontró que Perelson se había tragado varias pastillas, le pidió al hombre sentarse mientras recibía a la ambulancia.

De regreso encontraron que Perelson no solo estaba muerto, si no que se había recostado junto a su mujer en la cama matrimonial, como si ambos estuvieran acurrucados. Más tarde, descubrieron que había ingerido 31 pastillas para dormir antes de que llegara la policía. Los dos niños más pequeños, de 13 y 11 años, resultaron ilesos.

Desde este aterrador incidente, según aquellos que se han atrevido a acercarse a la casa, todavía hay regalos de Navidad debajo del árbol en la sala de estar, además de las decoraciones decembrinas que aún quedan colgadas y que el paso del tiempo no las ha desmoronado.

Lo que no se sabe es por qué Perelson cometió un crimen tan horrible o por qué la casa quedó completamente intacta desde el incidente. Otra de las situaciones que causa asombro es que la propiedad ha estado bajo el nombre de muchos propietarios, pero nadie se ha mudado –a pesar de los muchos intentos de renovación- ni ha decidido tirarla. El propietario actual, Rudy Enriquez, heredó la mansión de sus padres quienes la compraron en una subasta, pero solo usa su título para resguardarla. Cuando Rudy fallezca, y al no tener hijos, los vecinos esperan que este lugar sea simplemente demolido.

Muchos exploradores urbanos muestran un interés en la casa abandonada convirtiéndose en un lugar popular para "para hacer picnics" a manera de reto. Hay quienes señalan que aún se pueden escuchar los sollozos de la mujer y azotes de un martillo cargados con la ira del padre, al no poder culminar su plan. Otros creen que lo que orilló al doctor Perelson a realizar este crimen, a pesar de su fama, fue la lectura de la Divina Comedia de Dante Alighieri, en alguna parte de sus hojas algo se conectó con el doctor quien decidió que no podía continuar viviendo su vida llena de lujos como lo había hecho hasta entonces.

Crimeviral.com|Foto: Vinspiredhollywood