EL ESTADO DE MÉXICO Y SUS LEYENDAS.

“LAS SIRENAS DE SAN MIGUEL AMEYALCO”
Se dice que hace muchos años, en San Miguel Ameyalco, municipio de Lerma, existía un manantial que albergaba a dos temibles creaturas. Según cuenta la leyenda otomí, en este manantial vivía una sirena y un sireno que se profesaban un gran amor, pues, desde muchos años atrás, estaban juntos.

Cada mañana se podía escuchar una extraña melodía emerger desde las profundidades de este manantial ¡Era la sirena y el sireno que danzaban en el agua jurándose amor eterno!

Sin embargo, un fatídico día la sirena amaneció sin vida en el fondo del manantial. Al ver la cruel escena, la tristeza se apoderó del sireno que ya no tendría jamás a su amada. De igual manera, sabía que a partir de ese momento la soledad sería su mayor enemiga.

Es por eso que aquella creatura marina comenzó a idear un malévolo plan para atraer a una mujer que se convirtiera en su nueva amada.

Se dice que cierto día una hermosa joven de San Miguel Ameyalco se acercó al manantial donde vivía el sireno para refrescarse la cara, ya que los nervios se habían apoderado de ella, pues pronto se casaría con un buen muchacho. Sin embargo, cuando metió sus manos al agua, vio, en el fondo del manantial, una pequeña tinaja que contenía monedas de oro, collares, aretes y anillos con piedras preciosas incrustadas. Al ver tal cantidad de joyas, la joven se inclinó más y más hacia el agua tratando de alcanzar la tinaja que las contenía y justo cuando estaba a punto de tocarlas, sintió cómo una gran fuerza la arrastró hasta las profundidades del manantial.

Aquella joven no regresó jamás al pueblo y aunque su familia y prometido la buscaron incansablemente, nunca la encontraron. Mientras tanto, el cuerpo de la joven yacía en el fondo del manantial y fue, hasta que estaba preparada, cuando abrió los ojos y comenzó a respirar debajo del agua, dándose cuenta que en vez de piernas tenía una larga cola de sirena.

Se dice que hasta nuestros días, en la comunidad de San Miguel Ameyalco, por las noches, puede escucharse el extraño canto de una sirena que avisa a su prometido que algún día, regresará a casarse con él.