UN ESPÍRITU EN TU CAMA.

Una familia acababa de mudarse a un nuevo apartamento, se encontraban arreglando sus cosas y acomodando los muebles, cuando se dieron cuenta que la cama de su pequeña hija llamada Amanda no estaba, por lo que tenían que ir a comprarle una nueva. Al día siguiente, decidieron ir a comprarla, sin embargo no encontraron ninguna, hasta que llegaron a una pequeña tienda de muebles usados, en donde vieron una cama sencilla pero bonita que decidieron llevar.

Amanda estaba feliz por su nueva cama, pero pronto se le borraría la sonrisa. En la noche, mientras dormía, la pequeña comenzó a sentir cerca de ella la respiración de alguien más, pero eso no era posible pues dormía sola en su habitación, así que comenzó a sentir mucho miedo y fue a ver a sus papás para decirles lo que había pasado, pero estos no le creyeron.

La pequeña por las noches se despertaba escuchando la misma respiración, sin embargo, cada vez que habría los ojos no había nadie, por lo que trataba de dormir pensando en que podría ser solo su imaginación. No obstante, el miedo la inundaba cada vez que llegaba la hora de ir a dormir.

Días después ella ya no quería dormir más en su cama, por lo que sus papás decidieron cambiarla por otra y fueron a la misma mueblería. Cuando llegaron a la tienda, les dijeron que el vendedor había fallecido; así que fueron asistidos por Marcelo, hermano del vendedor, que era un poco raro, pero le comentaron que querían cambiar la cama por cualquier otra que tuvieran. Marcelo espero que otros clientes que estaban ahí salieran y le preguntó a la pequeña si se sentían algo extraño, a lo que Amanda respondió que sentía como si hubiese alguien respirando en la cama. Cuando salieron de la tienda, una de las vecinas que se llamaba Anita, pidió asistencia, y el padre de Amanda respondió que Marcelo se la podía dar.

Los vecinos que oyeron, se asustaron. Sin saber por qué los vecinos se asustaron así, el padre y Amanda se marcharon a su casa. Cuando llegaron al apartamento, Bruno, el hermano mayor de Amanda, que estaba buscando en Internet alguna explicación para lo que le sucedía a su hermanita, encontró una historia que los dejo impresionados. En aquella cama había muerto Marcelo asfixiado por su hermano (el vendedor de la mueblería), y desde entonces su espíritu quedo atrapado en aquella cama.

Una semana más tarde, el padre de Amanda volvió al lugar tratando de averiguar más sobre lo que había pasado, no obstante, los vecinos le dijeron que la mueblería había sido cerrada cuando murió el dueño.