LUGARES ESTREMECEDORES EN MÉXICO.

LA CASA DE LA HIENA, QUERÉTARO.

La mujer que vivía en la casa ubicada en la calle Hacienda Vegil número 408 de la colonia Jardines de la Hacienda, en la Ciudad de Querétaro, fue condenada a treinta años de carcel en 1989, esto, tras asesinar cruelmente a sus tres hijos.

Claudia Mijangos Arzac, mejor conocida como “La Hiena de Querétaro” procreó tres hijos con su esposo Alfredo. Cuando sus pequeños tenían 11, 9 y seis años, los problemas entre el matrimonio comenzaron a hacerse insostenibles, ya que Claudia mostraba fuertes problemas psicológicos, ante su situación, el divorcio fue la salida de la pareja quedándose Claudia con la custodia de sus tres hijos.

Se dice que la noche del 23 de abril de 1989, el padre de los pequeños, Alfredo, llevó a sus hijos a una kermesse de la escuela, al regresarlos a casa, Claudia le aseguró ver demonios y ángeles, por lo que tuvieron una fuerte discusión.

Tras quedarse Claudia con sus hijos los llevó a dormir y les dio la bendición antes de acostarse. Unas horas después, el 24 de abril de 1989, aproximadamente a las 4 de la madrugada, Claudia Mijangos despertó. Las voces en su cabeza eran tan fuertes que habían interrumpido su sueño, en su crisis, llamó a su amiga Verónica Vázquez, quien, al no entender nada, pidió a claudia que se tranquilizara y le prometió acudir en la mañana para ayudarla. Después, Claudia se levantó, se vistió y fue a la cocina por tres cuchillos.

Aproximadamente a las 5 de la mañana, Mijangos Arzac despertó a su hijo Alfredo Gutiérrez, de 6 años de edad, y en cuestión de minutos lo atacó con un cuchillo. Tras dicha agresión, la hija mayor de Claudia pidió a su madre que se detuviera, pero Mijangos solo cambió de cuchillo y se avalanzó sobre ella, a quien apuñaló seis veces. Claudia tomó entonces el tercer cuchillo y lo clavó en el corazón de su hija menor Ana Belén, de nueve años. De esta manera terminó con la vida de sus tres hijos.

Por la mañana, la primera persona en darse cuenta de la tragedia fue la amiga de Claudia, Verónica Vázquez, quién aseguró que la escena era peor que la película de terror más estremecedora, pues sobre la cama de la recámara principal, se encontraban los cuerpos sin vida de los tres niños de la familia Castaños Mijangos.

Tras los terribles hechos, a Claudia se le preguntó sobre lo sucedido y durante mucho tiempo guardó silencio. Después, aseguró no recordar nada y al final dijo que una vocecita le ordenó que atacara a sus hijos.

Hasta nuestros días, se dice que en la casa abandonada donde ocurrieron estos terribles asesinatos, se pueden escuchar voces infantiles gritando desesperadamente, asi como a niños llorando en la madrugada.

Tú ¿te atreverías a entrar ahí?